Una temporada llena de idas y venidas para Pablo García
El lateral coruñés no encuentra la estabilidad en el once titular del Fabril

De bandazo en bandazo, en un camino de continuas idas y venidas. Como si a principio de temporada se hubiese subido en la montaña rusa con más irregularidades del parque de atracciones, llena de subidas y bajadas. Así está siendo la temporada de Pablo García. El joven lateral, que ha dejado atrás por fin varios de los problemas físicos que le prohibieron tener continuidad en la anterior campaña, no encuentra la estabilidad.
Con el paso de las jornadas, se fueron desvelando algunas de las intenciones de Manuel Pablo. El técnico grancanario logró conformar un once ideal y, a partir de él, hacer permutas exitosas. Así se lo permite la amplitud de la plantilla. No obstante, las dudas en el lateral derecho fueron evidentes desde el principio. Quique Teijo y Pablo García conformaron una dura competencia y, aquel puesto que parecía estar destinado para el coruñés, pasó a estar ocupado de forma más habitual por el de Betanzos.
Teijo acumula doce titularidades, por las siete de García. El casillero personal del primero refleja 1066; el del segundo, 700. Con el coruñés, la cosa va de rachas. No partió de inicio hasta la cuarta jornada, ante el Rayo Cantabria. Encadenó tres seguidas para después, concatenar otras tres partiendo desde el banquillo. Su caída más insólita se produjo entre la jornada 14 y la 16 incluidas, en las que ni siquiera contó con minutos.
Un debut esperado
En esta etapa de altos y bajos, Pablo García también tocó el cielo. En la primera ronda de Copa del Rey, Antonio Hidalgo dio pie a su redención. Después de un curso marcado por las lesiones, primero en el hombro y después en el tobillo, el técnico de Granollers premió el esfuerzo y, sobre todo, el talento del coruñés al incluirle entre los convocados para medirse al Sámano. Con Ximo con una larga baja por delante y un rival de menor entidad, Hidalgo optó por Pablo García.
Los 65 minutos que estuvo sobre el verde le bastaron para demostrar su desparpajo. Llevar años señalado como una de las mayores promesas de la factoría Abegondo no era cosa de la casualidad. Sin embargo, ante las continuas necesidades del primer equipo, el preparador catalán terminó por echar mano de Quique Teijo, una decisión que cortó la continuidad de García.
Aun así, la confianza y la apuesta del club por Pablo es clara. Sin ir más lejos, Manuel Pablo alabó a los tres laterales con los que cuenta en el Fabril: “Pablo llevaba toda la temporada pasada con problemas. Tiene 17 años y todavía tiene que progresar. Además, tiene mucha competencia con Teijo y también está Mario, que entrena muy bien. Son tres laterales derechos de mucho nivel. Pablo está muy bien para volver después de tanto tiempo de baja. Poco a poco va cogiendo lo que queremos de él”.
Con contrato hasta junio de 2027, su talento obliga a pensar en positivo. Y más cuando la competencia le exige exprimir su rendimiento al máximo.












