Bil y Marru: con el gol entre ceja y ceja
Los delanteros del Fabril y del Bergantiños, máximos goleadores de Segunda Federación, se verán las caras el domingo

El próximo domingo hay duelo de altura en Segunda Federación. Fabril y Bergantiños medirán sus fuerzas en la Ciudad Deportiva de Abegondo (12.00 horas) en un derbi gallego que promete máxima igualdad. Sobre el verde estarán dos equipos que no quieren ceder las opciones de mantenerse los puestos altos de la clasificación. También pisarán el verde del Campo Arsenio Iglesias los dos máximos goleadores de la categoría: Bil Nsongo y Marc Marruecos.
Si el encuentro no se presentaba de por sí como un choque lleno de paridad, Bil y Marru pondrán todavía más de su parte para potenciar la tensión deportiva. Ambos atacantes han arrancado la temporada de la mejor manera posible y, aunque son dos delanteros cortados por diferente patrón, son varias las similitudes que les persiguen.
Tanto el jugador del Fabril como el del Bergantiños brillan después de no pasarlo del todo bien en la campaña pasada. Bil incluso estuvo a punto de abandonar el filial blanquiazul en el mercado estival. Ismael Arilla, director de fútbol formativo del Deportivo, reconoció el pasado julio que la idea del club era no ejecutar la opción de ampliar su contrato un año más. No obstante, el interés del ariete camerunés entró en juego y terminó quedándose. Lo hizo además para ser importante.
En el caso de Marru, recaló en las filas del Bergantiños procedente del San Fernando. Allí no vivió una experiencia agradable. El club atravesaba una situación institucional complicada. De hecho, terminó sufriendo un descenso administrativo a Tercera Federación. A punto de iniciar la pretemporada 2025-26, Marru se unió al Bergantiños. Fue uno de los últimos en incorporarse, pero juega como si llevase toda la vida enfundado en la elástica roja.
De lleno
Lo cierto es que al catalán le han salido las cosas desde el primer día. De forma literal. En la jornada de estreno, ante el Salamanca, el delantero de 23 años ya dejó su sello en forma de gol. Su diana sirvió para abrir la lata de un envite que acabaría con tablas en el electrónico (2-2), pero también para demostrar delante de la afición bergantiñana que había delantero para rato.
Por si había dudas, certificó su rendimiento inicial también en la Copa Federación, justo tres días después de hacer el primero contra el Salamanca. Su tanto contra el Marino de Luanco en los dieciseisavos de final valió además la clasificación para la siguiente ronda copera. Marcó en la prórroga la diana que supuso el 3-2, un resultado que ocho minutos después ampliaría el exdeportivista Darío Germil (4-1).

Ese mismo fin de semana regresó la competición liguera y Marru volvió a dejar su firma, esta vez contra el Real Ávila. Aunque su tanto no sirvió para que el Bergan puntuase, sí lo hizo para certificar un arranque liguero al alcance de pocos. Tan bueno es su comienzo que, por lo pronto, solo se ha quedado sin marcar en tres partidos y su peor racha sin celebrar un gol propio solo ha durado un fin de semana.
Al mogollón
A diferencia de Marru, la claridad goleadora de Bil Ngonso ha llegado de una forma arrasadora. Mientras que el catalán ha ido dejando su marca jornada tras jornada, el delantero del Fabril lo ha hecho al mogollón.
Es la sensación del inicio del curso. Y con razón. En su primer partido del ejercicio actual ya firmó un doblete que le valió al filial coruñés para sumar sus tres primeros puntos de la temporada. Sin embargo, no volvió a ver puerta hasta la cuarta jornada. Pero qué manera de hacerlo. El Fabril visitó al Rayo Cantabria para buscar la cuarta victoria consecutiva. En el primer minuto de la contienda el filial racinguista ya obligaba a los blanquiazules a remar. Hasta el minuto 10, cuando el cuadro coruñés tuvo un penalti para buscar el empate. Bil fue quien asumió la responsabilidad. Y también quien, tras el 2-1 de Chino, devolvió por segunda vez consecutiva las tablas al electrónico. Su buena actuación no acabaría ahí. En el tiempo extra y a punto de llegar el pitido final que certificaría el primer pinchazo del Fabril, el equipo de Manuel Pablo volvió a disponer de una pena máxima para llevarse los tres puntos. Si había un jugador lleno de confianza en aquel partido, ese era Bil Nsongo. No falló desde el punto de penalti. Y como consecuencia, el Fabril se llevó los tres puntos y Bil un hat-trick.
Contra el Atlético Astorga se fue de vacío, y para compensarlo, firmó un doblete contra el Langreo. Ahora, el ariete camerunés busca cortar su racha más larga sin marcar ante el Bergantiños. El encuentro del pasado sábado contra la UD Ourense fue el tercero sin ver puerta.
Su inicio no ha dejado indiferente a nadie. Ni siquiera a Antonio Hidalgo, que ya lo ha citado en varias ocasiones para los entrenamientos.
Recuperaciones
Los dos hombres más enchufados con el gol se verán las caras el domingo. Para frenar a Marru, Manuel Pablo podrá volver a contar con su central predilecto. Samu Fernández, que vio la roja frente al Oviedo Vetusta, ya cumplió la sanción correspondiente ante la UD Ourense.
Además, el primer equipo juega contra la Cultural Leonesa el sábado a las 18.30 horas en Riazor, de modo que la convocatoria de algún fabrilista no le impediría estar el domingo contra el Bergantiños (12.00 horas). No sería de extrañar que el propio Samu o su compañero de zaga, Damián Canedo, repitiese en la lista del primer equipo.
Otro de los nombres que podrían aparecer en la convocatoria son los de Pablo García o Quique Teijo. El juvenil realizó su debut a las órdenes de Antonio Hidalgo en Copa del Rey contra el Sámano, aunque ambos suelen alternar entrenamientos con el primer equipo y Fabril

























