Los errores que no debe cometer el Deportivo en su vuelta a Primera
Trece años han pasado desde que el club descendió un año después de haber ascendido

El Deportivo regresa a Primera división tras pasar ocho largos años lejos de la élite del fútbol español. No será tarea fácil, ni mucho menos, mantener la categoría; ya que tendrá que competir, de manera directa, contra varios equipos con proyectos muy solidos que ya llevan varios años asentados entre los 20 mejores conjuntos del país.
El objetivo de esta próxima campaña está claro: no descender. No sería la primera vez que el combinado blanquiazul tiene un paso fugaz por la división de honor y pierde la categoría a la primera de cambio. La última vez ocurrió en la temporada 2012-13, donde el Deportivo no registró malos números goleadores, pero en cambio sí que encajó mucho, hasta 70 goles en contra.
La marcha a coste cero de jugadores como Guardado, Colotto y Lassad, dejaron al conjunto herculino con la urgencia de encontrar nuevos perfiles que pudieran suplir a estas bajas tan importantes. Se optó por buscar posibles cesiones y explorar el mercado de agentes libres. La plantilla terminó siendo la más envejecida de Primera División.
Aunque el equipo firmó una primera vuelta para el olvido, en la segunda, al mando de Fernando Vázquez, consiguió acumular una racha de siete partidos sin perder que hizo revivir al equipo en la recta final del campeonato.
Finalmente, el conjunto herculino, se quedó estancado en los últimos compromisos ligueros, y a pesar de depender de sí mismo, quedó relegado a tener que jugar en Segunda División al año siguiente.
Sin embargo, desde entonces ha habido varios clubes que, al igual que el Deportivo en 2013, no consiguieron mantenerse en Primera División un año después de haber ascendido. Todos ellos cometieron errores muy similares que conviene tener en cuenta para afrontar esta nueva etapa entre los 20 mejores equipos de España.
Córdoba 2014-15
El conjunto blanquiverde logró el ascenso en la temporada 2013-14 tras pasar más de 40 años sin pisar Primera División. En aquella campaña en Segunda el club cordobés quedó como séptimo clasificado; sin embargo, terminó obteniendo una plaza de play off porque el Barça B quedó tercero y, al tratarse de un filial, este no pudo disputar la promoción.
En la final de aquel playoff, el Córdoba terminó llevándose el ascenso en un partido insólito en Gran Canaria ante Las Palmas. El cuadro andaluz anotó el gol definitivo de la eliminatoria en el descuento de la segunda mitad, justo después de que el juego estuviera detenido por unos minutos tras una prematura invasión de campo de la afición pío pío.
En el curso siguiente, el conjunto califa no consiguió, ni de lejos, conformar un equipo para Primera División. Partía como uno de los grandes candidatos al descenso. Las previsiones fueron correctas. El equipo fue muy irregular y terminó el curso como colista, con 20 puntos.
Además únicamente consiguió tres victorias en total y sólo pudo sumar dos puntos en toda la segunda vuelta.
Osasuna 2016-17
El club navarro, regresaba a la máxima categoría tras pasar dos años en la división de plata, en donde incluso llegó a rozar los puestos de descenso. Los rojillos clasificaron en la temporada 2015-16 como sextos y firmaron un ascenso vía playoff en el que ganaron los cuatro encuentros de la promoción.
El Osasuna fue, en aquella temporada, el equipo con la plantilla menos valiosa de Primera. No consiguió refuerzos de peso para la categoría y tuvo que vender a uno de sus jugadores más prometedores, Mikel Merino.
El conjunto pamplonés sólo consiguió 22 puntos y fue el equipo que más tantos encajó de la competición, con 94 goles en contra. Terminó la temporada como el penúltimo de la tabla.
Rayo 2018-19
El conjunto dirigido por Michel, tras llevar dos años en la categoría de plata, lograba regresar a la división de honor tras completar una campaña sobresaliente en la que, incluso, llegó a proclamarse campeón de Segunda División.
Sin embargo, en la temporada siguiente, ni el propio Míchel ni Paco Jémez fueron capaces de darle alas al conjunto franjirrojo, que, con una defensa muy vulnerable y una mala trayectoria como visitante, terminó regresando a Segunda División tras una sola temporada en Primera.
Además de ser los colistas de aquel curso, con 32 puntos, también fueron los que más goles encajaron con 70 tantos en contra.
Huesca 2018-19
En aquella temporada, el conjunto altoaragonés siguió la misma senda que el combinado de Vallecas.
En la campaña 2017-18, consiguió el primer ascenso a Primera División de toda su historia tras quedar como el segundo clasificado de la categoría de plata. A pesar de lograr este hito, el club no pudo hacer nada para evitar la salida de Rubi de la dirección técnica. Tras la marcha del técnico a final de temporada, los azulgranas afrontaban aquel nuevo ciclo con un entrenador nuevo y, además, tuvieron que enfrentarse a rivales muy superiores económicamente.
La gesta no llegó a completarse, pero el club oscense sentó las bases de un proyecto que acabaría devolviéndolo a Primera años después. Aquella temporada concluyó en 19.ª posición, con 33 puntos.
Mallorca 2019-20
Tras haber remontado en Son Moix el 2-0 de la ida contra el Deportivo, el Mallorca lograba su segundo ascenso consecutivo, pasando en dos años de jugar en 2ªB a disputar la máxima categoría del fútbol español.
El conjunto entrenado por Vicente Moreno decidió afrontar este regreso a la élite con una plantilla que combinaba una sólida base de los jugadores que habían logrado el ascenso con la calidad de varias jóvenes promesas de la talla de Takefusa Kubo, Cucho Hernández o Ante Budimir. Sin embargo, no consiguió ofrecer el rendimiento esperado, sobre todo fuera de casa, donde únicamente cosechó una victoria.
El club balear quedó como el 19º clasificado, con 33 puntos, en una campaña marcada por la pandemia del Covid. Confirmó su descenso a falta de una jornada del final del curso.
Huesca 2020-21
El conjunto oscense lograba en la temporada 2019-20 su primer alirón de Segunda División y, con ello, el segundo ascenso en toda su historia a la máxima categoría.
El combinado altoaragonés, al contrario que en el curso 2018-19, sí contaba esta vez con una plantilla mucho más competitiva con la que incluso llegó a soñar con la permanencia. Si bien fue uno de los equipos que más goles encajó, también supo mostrarse sólido en determinados encuentros, lo que le permitió sumar puntos con regularidad.
Los resultados de Míchel, quien ocupó el banquillo azulgrana en la primera vuelta, no fueron suficientes para que pudiera mantenerse en el puesto y con la llegada de Pacheta, en la segunda vuelta, el equipo mejoró ofensivamente y consiguió llegar vivo a la última jornada de liga, aunque sin éxito.
Finalizó como el 18º clasificado con 34 puntos en el casillero, a solo dos de la salvación.
Valladolid 2022-23
El conjunto de Pucela, regresaba a la división de honor tras pasar un año de transición en Segunda, donde quedó como subcampeón de liga. Al regresar a Primera División, la plantilla mostró carencias en profundidad y calidad respecto a varios de sus rivales directos.
Encajó muchos tantos y recibió abultadas goleadas a lo largo de la temporada y no fue capaz de mejorar su mal rendimiento como visitante. La gestión de Pacheta, que consiguió el ascenso con los blanquivioletas la temporada 2021-22, tocó fondo tras encajar un 6-0 ante el Real Madrid en la jornada 27.
En los últimos once encuentros, Pezzolano cogió las riendas del equipo para tratar de alejarlo de la zona de peligro. A pesar de depender de sí mismos en la última jornada para mantenerse, el combinado vallisoletano no consiguió pasar del empate en casa ante el Getafe de Bordalás.
El cuadro pucelano terminó la campaña como antepenúltimo, con un total de 40 puntos en el casillero, una cifra con la que en otras circunstancias le hubiese servido para mantener la categoría.
Granada 2023-24
El conjunto nazarí regresaba a Primera un año después de su descenso tras haber quedado como campeón de la división de plata. La temporada comenzó con Paco López en el banquillo, continuó con Alexander Medina y terminó con José Ramón Sandoval. Ninguno logró darle estabilidad al equipo.
La plantilla no se reforzó lo suficiente como para competir al nivel exigido por LaLiga. Además, la mala planificación deportiva quedó en absoluta evidencia tras un agitado mercado invernal en el que el club rojiblanco tuvo un total de diez altas y siete bajas. Esta medida desesperada hizo que el conjunto andaluz tuviera que encontrar una nueva identidad de juego sobre la marcha, cosa que fue imposible.
El Granada fue el equipo que más encajó de toda la competición y terminó el curso como colista con tan solo 21 puntos.
Leganés 2024-25
El conjunto de la Comunidad de Madrid regresaba a la élite del fútbol español tras levantar el alirón de Segunda División. Como equipo recién ascendido, el conjunto pepinero partía con uno de los presupuestos más modestos de la categoría. Logró competir en muchos encuentros, pero le faltó profundidad en la plantilla. Además, su pobre registro goleador hizo que no pudieran puntuar de tres en muchos encuentros.
Siempre estuvo en la pelea por la salvación; sin embargo, sus 40 puntos a final de temporada no le sirvieron para salir de los puestos de descenso, y terminaron la campaña como 18º.
Valladolid 2024-25
Pucela volvía a Primera División un año después tras haber ascendido de forma directa el curso anterior. Sin embargo, al contrario que su anterior paso por Primera, donde descendió con 40 puntos, esta temporada el equipo obtuvo el peor registro general de su historia reciente.
La mala planificación de la plantilla, la grave inestabilidad en el banquillo, la falta de producción ofensiva y el desorden en defensa, confirmaron la hecatombe blanquivioleta. El combinado pucelano fue, con diferencia, el equipo más goleado y el menos goleador de la categoría, y confirmó su descenso a falta de seis jornadas para la conclusión del curso. El Valladolid abandonaba Primera División como colista y con 16 puntos en su marcador.
Oviedo 2025-26
El caso más reciente es el del Oviedo esta última temporada. Los carbayones retornaban a la categoría de oro, vía playoff, tras 24 años de espera, donde incluso quedaron relegados a jugar en la cuarta categoría del fútbol español.
El conjunto oviedista no supo adaptarse a Primera. Su rendimiento ofensivo fue muy insuficiente y tuvo que depender durante toda la temporada de su defensa y, sobre todo, de su portero. Contaron con hasta tres cambios en la dirección técnica y ninguno de ellos supo sacar al equipo del pozo.
Finalmente, el Oviedo no supo darle la vuelta a la situación y quedó descendido matemáticamente a falta de tres jornadas por disputarse. Terminó como colista con 29 puntos en su cuenta.














