El sueño europeo tiene precedentes
Nueve equipos españoles se clasificaron para competiciones continentales al año siguiente de ascender

Con el objetivo del ascenso a Primera División ya conseguido, el Deportivo ya mira al futuro y se plantea nuevas metas. Parece lógico pensar que la principal pretensión de los herculinos de cara al próximo curso sea la permanencia en la máxima categoría y, a partir de ahí, crecer durante los próximos años para pensar en cotas mayores. Sin embargo, en un momento de alegría durante las celebraciones por el ascenso, el presidente de la entidad se atrevía a ir más allá. “El año que viene, a Europa”, espetaba Juan Carlos Escotet.
Lo cierto es que se trata de una afirmación en la que debe tenerse en cuenta el contexto en el que se pronunció para darle el valor que merece. Sin embargo, cabe mencionar que ese objetivo no es una misión imposible. Existen precedentes de equipos españoles que se han metido en Europa al año siguiente de ascender.
Hasta nueve equipos españoles lo han logrado en al menos una ocasión. El último de ellos fue el Granada. En la campaña 2018-19, la escuadra nazarí lograba el regreso a la máxima categoría tras realizar una gran campaña en la división de plata. En el curso siguiente, con Diego Martínez a los mandos, alcanzaban la sexta plaza.
En aquella plantilla que consiguió el pasaporte europeo militaban tres exdeportivistas: el central portugués Domingos Duarte, el también zaguero Pepe Sánchez y el delantero Carlos Fernández. Además, también destacaban jugadores como el arquero Rui Silva, el defensa Jesús Vallejo y los atacantes Roberto Soldado y Adrián Ramos.
Aquel Granada es el equipo que logró más recientemente la gesta de obtener plaza europea inmediatamente después de ascender y el espejo en el que debe mirarse el Dépor si quiere aspirar a un objetivo tan ambicioso. Pero no es el único que lo logró en una temporada relativamente reciente. Y es que el Villarreal también lo hizo en la campaña 2013-14, aunque lo cierto es que las circunstancias del equipo amarillo eran bien distintas.
El Villarreal, hace ya algo más de una década, era un equipo que ya estaba acostumbrado a pelear por las plazas continentales y a disputar competiciones como la Europa League e incluso la Champions. Sin embargo, un mal año en la 11-12 le llevó a acabar tercero por la cola y descender a Segunda, con un exdeportivista a los mandos de la nave: Miguel Ángel Lotina. Al curso siguiente, los amarillos ascendieron al primer intento y, una vez recuperada la categoría, regresaron directamente a su hábitat natural.
Si seguimos viajando hacia atrás en el tiempo, el siguiente ejemplo ya es de hace poco más de décadas, y se asemeja a lo que le sucedió al Villarreal.
En este caso, se trata del Celta de Vigo. La escuadra olívica también estaba acostumbrada a disputar competiciones europeas desde finales de los noventa, y no era un equipo acostumbrado a verse en la parte baja de la tabla clasificatoria. En la temporada 2003-04 se estrenaron en la Liga de Campeones, y la exigencia competitiva provocada por disputar el torneo continental de mayor importancia fue acusada en Liga. El Celta descendió y ascendió a la primera, para lograr billete europeo en el curso 2005-06.
Los tres ejemplos citados son los más recientes. Anteriormente, lo habían logrado también el Sevilla (1969-70), el Sporting de Gijón (1977-78), el Real Betis (1994-95), el Rayo Vallecano (1999-2000) y de nuevo el Betis (2001-02). En total, solo nueve equipos en un total de diez ocasiones, teniendo en cuenta que el Betis repitió experiencia. Hay que matizar, eso sí, que el Rayo lo logró a través de una de las plazas concedidas por la UEFA por ‘fair play’, ya que fue noveno.
Si repasamos la historia del propio Deportivo, hay un ejemplo similar, aunque lo cierto es que necesitó un año de transición en Primera. Se trata del mítico Súper Dépor. El equipo coruñés ascendía en el curso 90-91. En las celebraciones por el regreso a Primera, el entonces presidente Augusto César Lendoiro avisaba. “Barça, Madrid, ya estamos aquí”, proclamaba desde el balcón de María Pita. Y dos años después, el Dépor se clasificaba para la Copa de la UEFA (precedente de la actual Europa League), pero antes se salvó de manera agónica en la campaña 91-92, en una recordada promoción ante el Betis.
Cada vez más plazas
En los precedentes citados, conseguir plaza europea a través de la Liga era más complicado que en la actualidad, ya que había menos plazas que daban acceso a competiciones continentales. Además, la reciente creación de la Conference League genera otra oportunidad al alcance de equipos, teóricamente, más modestos. Todo ello, unido a la buena posición de España en el ranking UEFA, hacen esa posibilidad más factible. En la próxima temporada jugarán en Europa ocho equipos españoles. Es decir, casi la mitad de los clubes de Primera División.
La otra vía para alcanzar el pasaporte europeo es la Copa del Rey. En numerosas ocasiones no es necesario ganarla. Llegar a la final puede bastar si el campeón obtiene el billete a la Champions League vía Liga.
De hecho, dos equipos llegaron a disputar la final de Copa como recién ascendidos y se metieron en Europa. Se trata del Mallorca, en la temporada 1997-98, con Valerón como uno de sus jugadores más destacados, y el Real Zaragoza en la 2003-04. Los baleares perdieron aquella final en la tanda de penaltis ante el Barcelona, mientras que los maños se impusieron al Real Madrid.
El techo continental del Dépor fue en 2004, cuando llegó a semifinales de Champions. Esa meta se antoja lejana. Pero el primer paso, que era volver a Primera, ya está dado.













