Camaradería entre aficiones y tablas justas en Ipurua
Los hinchas herculinos disfrutaron, a pesar del gol en el añadido

“Hay muy buen ambiente entre aficiones, como siempre. Ambientazo de fútbol, porque es un pueblo donde se respira por todos lados”. Anita Guerra, de la peña Chamberí Branquiazul, se mostraba emocionada en la previa del partido.
Porque sin duda el viaje a Ipurua era una de las espinitas que tenía pendientes de sacar, después de que por motivos de salud no pudiese acudir la temporada pasada. Pero no podía haber tenido un mejor apellido esta seguidora, gallega de adopción y toda una guerrera, que se mostraba feliz de haber podido viajar y acompañar al Dépor a una plaza siempre complicada.
Como en todos los desplazamientos de los blanquiazules, desde tiempos inmemoriales, volvió a haber desembarco de aficionados deportivistas. “Sé que andan la Verín, Caramuxo, Arlanzón, Miróbriga, Anduriña; Barcelona... hablé con peñistas”, comentaba Guerra, que en la previa cargaba junto a sus amigos pilas de cara al encuentro. “Nos trajeron unas chuletas que nos costó bajar (risas)”, indicaba, feliz de poder volver a vivir ese ambiente que tanto echaba de menos.
En los prolegómenos del encuentro se veía como hinchas de ambos equipos charlaban animadamente, recordando esa sana camaradería entre aficiones que siempre debería imperar. “Alguno nos ha dicho que vaya fastidio que les quitamos a Mario (Soriano) después de ver el tremendo jugador que es. Y varios me reconocieron que firmaban el empate y así quedamos todos contentos”, exponía.
Y dicho y hecho. Porque al final hubo reparto de puntos, aunque le dolió más al Dépor, por dejar escapar dos en el descuento. En la grada, disparidad de opiniones. “Alguno hay que se decepcionó, pero tampoco merecimos más, ¿eh? Y este es un campo jodido”, comentaba Guerra.
Terminado el partido la celebración continuaba para ambas aficiones. “Por la noche hay fiesta en el barrio de Ipurúa y nos dijeron que somos bienvenidos a confraternizar”, indicaba con una sonrisa Anita, feliz de poder volver a cantar, in situ y con garra, los goles del Dépor.










