Pesca de altura entre los agentes libres de la ligas italiana y francesa
Hay un buen número de jugadores sin equipo a día de hoy que pueden ajustarse a las necesidades y el bolsillo del Básquet Coruña

Con el final oficial de la temporada 2025-26 todavía fresco, las principales ligas europeas siguen registrando movimientos, más de salida que de entrada, en el mercado. Una gran cantidad de jugadores apetecibles para todos los tipos de bolsillo, entre ellos el de un club como el Básquet Coruña, buscan hogar.
La lista de jugadores que no han renovado o ya no lo harán con sus últimos clubes en dos importantes caladeros habituales para el baloncesto español, las principales categorías de Italia y Francia, es nutrida y con pesca de mayor o menor altura en todas las posiciones donde puede estar buscando la dirección deportiva naranja para completar una plantilla que cuenta ya con ocho elementos.
Entre los escoltas apetecibles para un equipo de la zona media o baja de la tabla ACB figuran Khalif Battle (Trento), Erick Green (Cantú), Tazé Moore (Varese), Denzel Valentine (Venezia), Deandre Gholston (Cholet), el ex del Gran Canaria Brian Angola (Villeurbanne), Phlandrous Fleming (Nancy) y Kyle Mangas (Roanne). Salvo el colombiano Angola, el resto son estadounidenses.
Entre los aleros hay más europeos, como Matas Jogela, ex del Breogán que el último curso lo pasó en el Trento. O el también lituano Osvaldas Olisevicius (Treviso) y el esloveno Gregor Hrovat (Dijon). También está libre, de momento, el ex Warriors Juan Toscano-Anderson (Trieste), que cuenta con pasaporte mexicano.
Aubrey Dawkins (Udine), Savion Flagg (Napoli), Marvin Clark (Pau-Orthez), el alemán Karin Jallow (Virtus Bolonia), Keshawn Justice (Cholet) y Derek Willis (París Basketball) completan una lista de ‘3’ con mucha calidad y, salvo Willis, no demasiado nombre.
Algo más caro y escaso está el kilo de pívot, el único puesto en el que el club presidido por Pablo de Amallo todavía no tiene a nadie en nómina. El italiano –internacional con la azzurra hasta 2023– Paul Biligha (Derthona), el maliense Oumar Ballo (Cantú), el nigeriano Qudus Wahad (Cholet) y el internacional sueco Mattias Markusson (Roanne) están al alcance de bastantes economías.
Otro gallo canta con gente como el alemán Daniel Theis (Mónaco), el ya cuarentón estadounidense Bryant Dunston (Olimpia Milano) o el maliense Mady Sissoko, que empezó el curso en el Trieste y lo terminó en un Real Madrid devastado por las lesiones de sus jugadores interiores. Tres joyas seguramente demasiado caras para un club recién ascendido.
También están sin equipo un cuarteto de híbridos, ala-pívots capaces de jugar también al poste bajo. El francés Adrien Moerman (Roanne), con experiencia ACB en el Bilbao Basket y Barça; la exestrella NCAA Jarrod Uthoff (Trieste); el ex del Granada Kwam Cheatham (Reggio Emilia) y Alen Smailagic (Virtus Bolonia). Turquía, Grecia, las competiciones balcánicas y bálticas, Israel o Polonia también ofrecen buen pescado.












