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Charlie Uzal ante la portada de DXT dedicada a Paul Jorgensen como MVP de la Final Four
Básquet Coruña

Charlie Uzal, director deportivo del Leyma: "Si podemos fichar a jugadores con experiencia en la ACB, sería importantísimo"

El cerebro de la plantilla del ascenso apunta que hay "cuatro o cinco jugadores" del plantel actual con contrato, pero también con opción de rescisión

Carlos ‘Charlie’ Uzal Couto (Newport, Gales, 1971) tiene un largo recorrido en el baloncesto. Jugador en Compostela, Salamanca, Doncel La Serena, Viña Costeira Verín, Peleteiro, Gijón, Sondeos del Norte, Tau Cerámica, Rosalía de Castro, Ribadavia, San Narciso Marín, Chantada, At. San Sebastián y Club Baloncesto Coruña. Con los naranjas fue jugador cuatro temporadas en las que consiguió el ascenso a LEB Oro. Después fue delegado de equipo, segundo entrenador y posteriormente director deportivo, que lo es en la actualidad. Todo ello compaginado con su labor como entrenador de varios equipos de la base del club.

¿Qué sintió el domingo cuando acabó el partido contra Estudiantes y el equipo había logrado el ascenso?

Sobre todo, descanso mental. Después del año que hemos tenido, en el que hemos estado de líderes todo el año y que todo el mundo daba por hecho que ascendíamos, se nos puso muy complicado porque nos pasó el Obradoiro y nos enfrentamos a un playoff muy complicado. Luego a una semifinal muy difícil y a esa final contra Estudiantes. Dicen que el anfitrión de la Final Four nunca gana, pero tanto el club como los jugadores pidieron jugar aquí, se sentían cómodos. Al acabar esa remontada épica contra Estudiantes en un escenario como este la verdad es que sentí una sensación de alivio y de trabajo hecho. Ya no por un tema personal mío, sino por la ciudad, porque me siento muy responsabilizado. Soy de aquí y me gustaría que hubiese baloncesto de élite aquí. Como ahora estoy al mando de este proyecto siento mucha responsabilidad. Me siento muy ‘koruño’ y para mí es un orgullo haber conseguido volver a la élite.

El crecimiento social del club desde que usted jugaba hasta ahora ha sido increíble.

Sin duda, dejamos de ser un club de amigos, aunque seguimos con una estructura a lo mejor pequeña. Es un orgullo ver el crecimiento, hay mucha gente detrás, muchos años de trabajo y creo que es un logro. Echas un vistazo atrás y parece que va todo muy rápido, los 21 o 22 años que llevo en el club. Se ha llegado a esto, que creo que es un éxito rotundo para una ciudad como A Coruña, que, como todos sabemos, vive para el fútbol. Pero creo que ahora hay un poso muy importante del básquet y yo me siento muy orgulloso porque soy un gran admirador y fan del deporte. Mi deporte es el básquet y es una gran satisfacción ver cómo se respira, ver el Coliseum con unos seguidores muy jóvenes, niños enganchados a esto y supongo que esto es el triunfo de este domingo en casa.

Al final casi fue mejor subir en la Final Four, por aquello de la épica.

Me hubiese gustado subir directo, pero habiéndolo conseguido en la Final Four casi me alegro más porque se ha podido celebrar de una manera tremenda, en un partido increíble y con una remontada tremenda. Creo que hubo gente que se fue del Coliseum el otro día, pero ganar así fue increíble. Eran cinco minutos e íbamos quince abajo, parecía que se iba el sueño que hemos tenido tan cerca toda la temporada. La palabra que siempre digo yo es believe, pues believe más que nunca. Durante esos momentos fastidiados agarré a Yago [Álvarez, director de desarrollo de negocio del club] del brazo, que estaba sufriendo mucho, y le dije’ Yago tío, believe, porque vamos a poder’. Y al final se pudo.

¿Considera injusto perder cinco partidos de 38 y tener el nudo en la garganta para acabar ascendiendo?

Sí, sin duda, pero creo que la FEB busca la mejor opción a nivel de darle más emoción a la competición. Cualquier otra temporada, Obradoiro hubiese ascendido dos o tres jornadas antes y lo mismo nosotros, hemos sido un dolor de estómago para el otro. Creo que ha ganado el básquet gallego, ha sido una competición muy bonita. Creo que es injusto porque, después de toda la temporada demostrando que éramos el mejor equipo salvo por la última jornada, podría haberse truncado el sueño del ascenso. Por suerte, el baloncesto esta vez ha sido justo.  Quizás los de Estudiantes no lo vean así porque a falta de cinco minutos tenían el partido ganado, pero si miras el conjunto de la temporada ha sido muy justo con nosotros.

¿Continúa Carles Marco?

Todo apunta a que sí. Hay que sentarse con él, tiene un tema contractual con nosotros, pero todos los contratos pueden romperse. Aunque creo que no va a haber ningún problema, que va a haber un buen entendimiento porque lo que me consta es que está encantado aquí en A Coruña. Tiene una oportunidad buena de ser primer entrenador en ACB, que no es fácil porque las ruedas siempre son las mismas, los nuevos que aparecen son siempre a través de ascensos, como puede ser este caso. Por el club, evidentemente, 100% a que Carles Marco continúe. Solo falta que nos diga que sí, pero no debería haber problema

Su equipo ha tenido un estilo de juego muy marcado.

Sí. El año pasado fue muy triste porque no pudimos disfrutar de la Liga Endesa porque fue subir y estar de paso. Quisimos hacer una reconstrucción en cuanto al planteamiento del equipo. Me senté con Miguel Valín (vicepresidente) y el planteamiento fue hacer un equipo diferente. Más que nombres buscar esfuerzo, generosidad y hambre. Un equipo que quisiera sufrir en el campo, que enganchase a la gente y que tuviese experiencia en momentos importantes. Después, una filosofía de juego de correr, rebotear, de lo que es el baloncesto moderno: no especular con el resultado y jugar para anotar con muchas posesiones. A la gente le gusta ver canastas, un juego divertido y, si además viene basado en una defensa muy agresiva, mejor. En ese planteamiento y buscando entrenadores a todo el mundo le gustó el baloncesto de París con Thiago Splitter y Carles Marco de ayudante. Salió la posibilidad de Carles y tardé tres segundos en decidirme.

¿Y él?

Él estaba con ganas de entrenar, venía de tres años de ayudante en equipos importantísimos y yo ya lo conocía de su época en Oviedo. Sabía que era una buena persona, pero este año me ha servido para saber que es un grandísimo tipo y encima ha conseguido trasladar el pensamiento que teníamos como club al campo con un éxito tremendo.

Tiene una filosofía de rotaciones y exigir esfuerzos máximos en poco tiempo que igual no todo el mundo entiende

Cualquiera que tenga conocimiento de baloncesto y nos haya visto esta temporada sabe que nuestra fortaleza ha sido llegar al final de los partidos con mucha fuerza física y descanso. Eso viene provocado por los cambios inmediatos. A pesar de que no han tenido muchos minutos, también me gustaría destacar tanto a Danilo (Brnovic) como a Macachi (Braz), que ha sido el más perjudicado. Han sido jugadores complemento increíbles, han entrenado cada día al 200% sin ninguna queja porque tenían mucha hambre y ganas de hacer cosas. Macachi es el más querido del vestuario, eso lo dice todo. Lo deja todo en cada entrenamiento, cuando alguien estaba abajo, él era el primero en animar, eso es lo que hace un equipo. Ahora es fácil decirlo, pero eso es lo que hace que un equipo pueda llegar a tener opciones de ser campeón. Habrá gente que diga que el fichaje de Macachi es un fracaso, pero Macachi es el 60% del ascenso, igual que muchos otros jugadores, porque el día a día es importantísimo, así como la estabilidad en el vestuario. Este año el grupo ha sido increíble.

¿El ambiente dentro ha sido tan bueno como se percibía desde fuera?

Sin duda. Nos hizo daño lo de Dino Radoncic, sobre todo por su salud. En ese momento de la temporada nos hizo muchísimo daño porque estaba siendo el más valorado del equipo y en intangibles, su carácter, el esfuerzo defensivo... Ayudaba en muchas facetas del juego como el rebote, la lateralidad, la capacidad de cambiar con pequeños y grandes. También algo que siempre le he visto, que es su opción de abrir el campo con el tiro de tres. Había hablado con algunos de sus entrenadores y me decía que era un tema más mental, que era buen tirador. Hay que tener en cuenta que es un chico que desde muy joven triunfó en el Real Madrid y que tuvo muchas situaciones complicadas. Cuando eres tan joven, te ficha un equipo de ACB que espera mucho de ti, a veces la gente no entiende que falta un período de transición. Vienes del Real Madrid y la gente piensa que vas a llegar allí y la vas a romper, pero eres un chaval y tienes que encajarte en una rotación y ser una pieza dentro del grupo. Él me decía que aquí estaba súper a gusto, que había encontrado su sitio, pero también viene motivado porque se ha llevado palos después del Madrid. El verano pasado estaba en casa porque lo que tenía no le convencía. Era una de las opciones que teníamos, pero nos aparece la opción de Yoanki Mencía, que era un todoterreno y creo que hubiese roto la Liga. Cuando pasa el tema de Mencía y viendo que sigue Dino en el mercado, es cuando tomo la decisión de ir a por él. A posteriori, creo que Dino nos ha ayudado en más registros y nos ha dado más de lo que nos hubiera dado Mencía.

Tras ascender en 2024 se quedaron ocho jugadores.

Sí. Cuando el anterior presidente [Roberto Cibeira] decide que yo sea el director deportivo del club ya me encuentro con esa situación, de un equipo hecho. Había un staff formado que llevaba el tema deportivo y de fichajes en lo que yo no tenía nada que ver hasta que se me nombró director deportivo. Yo llego con un equipo de trabajo ya hecho con Epi a la cabeza y ocho renovaciones, esa es la realidad. A partir de ahí sí que entro a formar parte de la toma de decisiones y a fichar jugadores, pero ya con un escenario que me encuentro de antemano.

Y esta temporada entre Mencía y Radoncic tampoco lo han tenido muy sencillo. Hubo que decidir en situaciones de presión.

Por suerte o por buena toma de decisiones creo que hemos estado muy acertados. También hace falta un poquito de suerte porque este año cuando pasa lo de Mencía coincide que está en el mercado Dino, que es un jugador que teníamos superestudiado. No hubo ni que pararse, solo tomar la decisión, porque conocíamos sus características, habíamos hablado con sus entrenadores para tener un conocimiento a nivel de vestuario... Lo mismo pasó cuando vino Mus Barro. Era otro jugador que habíamos valorado, porque buscábamos jugadores atléticos, que corriesen, con hambre y que encima, si conocían la competición, brutal. En verano estaba en un nivel inaccesible económicamente, pero coincide que, cuando buscamos esa pieza, él acaba su temporada en México y es fácil la incorporación. Con Micovic pasa un poco lo mismo. Tenemos el problema de Dino, y él está jugando en Kuwait. Con el tema de la guerra él deja de jugar y busca equipo. Buscarlos y encajarlos fue fácil porque eran jugadores que ya teníamos ojeados y que habíamos valorado su incorporación. Encima coincide que su situación contractual es accesible en ese momento que nosotros los necesitamos, hemos tenido esa suerte. Creo que este año la frase de la suerte del campeón nos entra como anillo al dedo, el año pasado no.

¿Cuántos se van a quedar la próxima temporada de los doce que han acabado esta campaña?

No le puedo decir ahora, pero hay cuatro o cinco jugadores que tienen contrato, pero todos tienen opciones de rescisión. Hay que sentarse, no hay que tener prisa y consensuarlo todo bien. Tenemos que plantear bien la temporada porque todos sabemos lo difícil que es la Liga Endesa y cualquier equipo que sube es candidato a bajar. Hay que tomar decisiones con calma, sin precipitarse, sabiendo que tenemos tiempo, pero sin pausa.

¿Tienen cerrada ya alguna incorporación?

Ahora mismo no. No he hablado directamente con nadie, pero sí con intermediarios. Los agentes ya están trabajando desde que acabó la liga regular. El otro día la Final Four estaba plagada de representantes que intentaron hablar conmigo, pero ni podía ni quería. No consideraba que fuera una situación para hacerlo con todo lo que nos jugábamos, pero sí que hay contactos con muchos, estamos trabajando en ello, pero hasta hace unas horas no sabía si la situación era Liga Endesa o Primera FEB y cambia mucho el mercado. Llevamos un año fuera de la ACB y no sé a qué nivel presupuestario se mueven ahora determinados jugadores, pero en 48 horas estaremos al día de todo.

Charlie Uzal, director deportivo del Básquet Coruña, durante su visita a DXT Campeón
Charlie Uzal, director deportivo del Básquet Coruña, durante su visita a DXT Campeón
QUINTANA

Si le dejaran elegir a un jugador de entre Oviedo, Estudiantes y Palencia, ¿a quién ficharía?

A lo mejor, por el cariño y por lo que creo que da, a Mathieu Kamba, de Palencia, que además ya estuvo con nosotros. Creo que demostró aquí el otro día que es un jugador tremendo y que encajaría perfectamente en la filosofía de Carles. Todoterreno, rebote.. No es un gran tirador, pero con algo de tiempo es capaz de meter. El otro día Palencia estaba en partido gracias a Kamba. Es un muy buen chaval, trabajé mucho con él cuando estuvo aquí, que en ese momento yo era entrenador ayudante y creo que ha crecido mucho.

¿Se puede pescar en los equipos que no han subido y en los que han bajado?

Se puede pescar en cualquiera de los equipos, pero no creo que sea el objetivo mirar en el equipo que baja. Habrá que mirar en el equipo que baja y ¿por qué no en el equipo que queda campeón? Es posible que haya un jugador que a ellos no les interese y podamos llegar. Hay que buscar las piezas que le encajen a Carles, independientemente de en qué equipo estén. La idea es buscar jugadores que encajen en nuestra forma de jugar, que no es un secreto. Todos los equipos hacían scouting muy fácil porque nuestra defensa siempre ha sido la misma: saltar muy agresivo, rebotear... Hay que buscar jugadores que estén en la liga, si puede ser. Va a depender mucho del tema presupuestario del equipo, que no sabemos cuál va a ser. A partir de ahí, si yo tengo 20 millones de euros como tenía Canarias este año, posiblemente podré fichar a algún jugador del Barça o del Madrid. No va a ser así, evidentemente.

Habrá que tener ingenio.

Hay que ser conscientes de que habrá que buscar mucho y, posiblemente, hacer algún descubrimiento como se han hecho todos estos años: Monaghan, Stelzer... Jugadores que no apuntaban tanto. O incluso Brandon Taylor, que creo que aquí ha sido un jugador importantísimo en cosas que la gente no ve. En el día a día es un jugador súper implicado, currante y que, encima, se llevó al equipo en volandas. Hay que buscar algún descubrimiento, ese es el trabajo en el que tengo que estar inmerso todo el verano. Después, si podemos fichar a jugadores de la Liga, con experiencia en la ACB, sería importantísimo. Lo más complicado siempre va a ser el tema de los cupos, porque casi todos los equipos fichan cupos residuales. Nuestra idea es que sean cupos importantes. Ahora mismo, si analizas a nuestros jugadores cupos y los que hay en equipos de ACB, salvo los cuatro punteros, son cupos que pueden estar a la par de cualquiera de los equipos que hay ahora mismo en ACB.

¿Y si apareciera un Patty Mills como en Tenerife?

Con los ojos cerrados. No sé a qué nivel contractual está, pero es un jugador que ha estado a primer nivel en la NBA. Muchas veces hay que buscar. Hace unas semanas vi a algún jugador que no está en Europa y ese tío la rompe. Hay muchas cosas que hacen que sea complicado que un jugador que no conoce la liga encaje en un equipo. No tienes feedback de él a nivel personal y aún teniéndolo, a veces te equivocas. Se nos ha achacado el tema de Mencía. Hablamos con mucha gente de Zaragoza y se ve que es algo que allí se conocía y daban por hecho que se conocía, pero a veces, incluso buscando mucha información te equivocas.

Breogán, Obradoiro y Leyma en ACB, algo excepcional, ¿no?

Sin duda. Lo hablaba con el presidente de la Federación, que es muy amigo mío. Esta situación para el baloncesto gallego es tremenda. Estamos cansados de ver siempre equipos catalanes en élite y nosotros este año vamos a tener tres equipos para potenciar el baloncesto de la comunidad. Va a ser un crecimiento del baloncesto por estos derbis, que tengo la sensación de que van a ser sanos, que se va a preparar Fan Zone para que nos juntemos y sea una fiesta. Creo que puede ser algo bonito. Este año hemos tenido una rivalidad muy sana a nivel deportivo con el Obradoiro. Estoy en un chat de exjugadores del Obradoiro y estaban todos mandándome ánimos para ascender. Hay un poso en el baloncesto de gente sana y que no es lo que a veces sale en redes, porque ahora en redes cualquiera difama desde un anonimato y es una porquería.

Hablando del Obradoiro. Se cumplen 37 años de Murcia, de aquel partido que marcó un antes y después para Obradoiro y el baloncesto gallego.

Yo fui el júnior que tuvo que salir del pabellón ese día a llamar por teléfono al abogado a Santiago y decirle que el famoso Esteban Pérez, que jugaba como español, era argentino. Solo se podía tener una ficha extracomunitaria y ellos tenían a Mike Phillips y a este jugador falsificado. Luego fui el único jugador que no denunció al Obradoiro. Todos cobraron a posteriori y me llaman diciendo que recibieron el dinero y yo decía 'soy el tonto que no denunció'. No sé si por cariño o algo así.

¿Con doce victorias se queda seguro en la ACB? 

El año pasado creo que tras once jornadas llevábamos cuatro victorias. El equipo iba bien. Nos truncó la lesión de Lima, que era muy importante para nosotros en defensa por toda su experiencia y que no ocupaba plaza de extranjero. Eso, y alguna mala decisión, nos lastró. Y que no tuvimos suerte en momentos importantes. Me acuerdo de un partido que seguramente hubiera cambiado la línea del equipo a nivel de victorias, que es el de Joventut en el que el recién llegado Thomas Heurtel hace un partidazo increíble. Tuvimos dos bolas para ganar el partido y creo que se nos hizo mucho daño a nivel arbitral. Recibí llamadas importantes diciéndome que ese partido teníamos que haberlo ganado. Creo que fue un punto de inflexión porque lo teníamos para ganar, que de 20 veces lo hubiésemos ganado 19 y fue otra vez palmar. Fue muy duro, creo que no tuvimos mucha suerte. Aparte de las equivocaciones, que las hubo seguro, no tuvimos la suerte que, por ejemplo, hemos tenido este año en este partido final, o a nivel contractual con los jugadores cuando hemos tenido una baja. Creo que, para conseguir cosas en el deporte, aparte de hacer cosas bien, planificar bien, tener buenos jugadores, tener un buen banquillo, hay que tener suerte. Un poco de suerte que la ha tenido en este caso el Obradoiro en esos partidos a cara o cruz. Y nosotros eso, por ejemplo el día de Fuenlabrada no lo tuvimos, pero sí en este último partido.