El Leyma celebra el ascenso junto a su gente donde empezó todo
La explanada de Riazor, a pocos metros del Palacio y la polideportiva, acogió la fiesta de equipo y afición

A pocos metros de la polideportiva 2, donde empezó todo a cobrar sentido para el Básquet Coruña. A las puertas de la que fue su casa durante muchos años, el Palacio de los Deportes. Ahí celebró el Leyma su segundo ascenso a la ACB con la que es, sin ningún género de duda, su mayor victoria: una masa social que no para de crecer.
Alrededor de un millar de personas, con una amplia mayoría de niños y niñas, se citaron en la explanada de Riazor para festejar el triunfo ante el Estudiantes del pasado domingo y el consiguiente retorno a la máxima categoría del baloncesto nacional. Las ‘únicas’ ausencias, las de Joe Cremo y Jorge Carreira por motivos personales y las de Carlos Varela y Macachi Braz por estar concentrados con sus selecciones nacionales. El resto de integrantes del club estuvieron presentes en una tarde soleada en Riazor.
La primera en salir al escenario fue Leymita, como siempre, una de las más aclamadas por el público de menor edad. Le siguió el cuerpo médico (Bruno Camblor, Eduardo Seoane, Carlos Lariño y Gustavo Gago), el director deportivo, Charlie Uzal, el directivo Yago Álvarez, y el cuerpo técnico formado por Carles Marco, Carlos Penedo y Román Gómez.
El primer jugador en salir fue Dídac Cuevas, al son de “Kuko, Kuko”. El catalán dejó un mensaje sentido a la afición y un objetivo claro: “Los peques sois el alma del baloncesto. Los padres y toda la gente que hacéis posible que estén aquí sois muy importantes para el club. Después del partido del domingo, creo que puedo decir que es el mejor año de mi vida. Ahora toca disfrutar y coger fuerzas porque tuvisteis una mala en ACB, pero nos vamos a quedar".
El resto de jugadores fueron saliendo por orden numérico al escenario, con el otro capitán, Guillem Jou, dejando uno de los momentos graciosos de la tarde debido a su afonía: “Los últimos minutos del domingo fueron difíciles de gestionar”, reconoció entre risas del público. El mensaje de la plantilla fue común, uno de agradecimiento a la afición por estar junto a ellos durante toda la temporada, en los momentos buenos y en los no tan buenos. “Esta ciudad merecía estar en ACB y estamos de vuelta gente”, dijo Caio Pacheco. Por su parte, el único coruñés de la plantilla, Santi Martínez, dijo que para él es “increíble ver cómo el baloncesto aquí cada año es más grande”.
Otro momento sentimental llegó con el turno de Abdou Thiam, que admitió haber encontrado “un hogar y una gran familia en A Coruña” para terminar con un “Viva A Coruña, carallo!” Otro llegó una vez acabaron los turnos de palabra, cuando de manera improvisada el público empezó a corear el nombre de Dino Radoncic y los que fueron sus compañeros decidieron secundarlo y enviarle un vídeo al montenegrino, que continúa con su recuperación.














