El Básquet Coruña gana una carrera de fondo hacia la final (92-81)
El anfitrión de la Final Four, con Caio Pacheco como ariete y la energía como valor a largo plazo, se deshizo en la primera semifinal del rocoso Palencia

El Leyma Básquet Coruña se proclamó campeón (92-81) de la carrera fondo que fue la semifinal contra un Palencia que acabó rendido a los pies de un anfitrión de la Final Four que, conducido por un magistral Caio Pacheco, hizo valer su mayor fondo físico, inigualable en Primera FEB, para dar el penúltimo paso en la ruta de retorno a la ACB.
La primera semifinal se ajustó, de inicio, al guion previsto. Defensa muy intensa y más física del Palencia. Aunque el anfitrión no quiso ser menos. Lo demostró en la primera posesión del duelo, forzando 24 segundos sin tirar de los visitantes.
Un Palencia que no se cortó a la hora de hacer faltas. Fruto de la primera llegaron el 4-0, firmado por Cremo desde los 4,60 metros. Los primeros puntos morados los anotó Vrankic, a aro pasado y tras unos más que posibles pasos.
Una de las dudas antes del inicio la despejaron pronto Zafra, García León y Ávila. Listón de contactos muy bajo, supuestamente para evitar que el partido se les fuera de las manos. Pese a todo, los dos equipos se emplearon atrás con algo más del 100% de intensidad.
El Leyma se saltó el stop castellano con dos acciones seguidas de Jacobo Díaz, aunque solo se tradujeron en tres tantos (9-5). Y ahí apareció un exnaranja, Kamba, para, con la ayuda de Wintering, voltear la tortilla con un parcial de 0-6. Carles Marco no paró el partido. Ni por el parcial adverso ni porque sus hombres solo habían capturado un rebote defensivo a esas alturas.
La entrada de Jorgensen aceleró al Leyma. El Príncipe Harry de Harlem, que la pasada campaña hizo una enorme Final Four con el Fuenlabrada, empezó un parcial positivo en modo Juan Palomo: bajó un rebote en su aro, subió el balón, encaró el aro y anotó tras contacto. Una canasta muy suya.
Jou, con el primer triple del encuentro (más de siete minutos y medio después del salto inicial), y Thiam, con dos libres, cerraron el 7-1 que devolvió el mando al subcampeón de la liga regular. Jacobo Díaz, tras saque largo de fondo de Pacheco, y Barro, después de dos rebotes ofensivos, subieron la renta seis puntos (20-14), la más amplia de la primera mitad.
Wintering descontó en la última jugada del primer acto. Y Wintering firmó cinco puntos en el 2-6 de salida. Un tramo inicial del segundo corte donde mandó la defensa morada. Al Leyma se le hizo de noche entre tantas ayudas y cambios perfectamente sincronizados. La pintura del Palencia se convirtió en un campo de minas.
Así, los naranjas se vieron obligados a lanzar fuera de sitio: dos triples de ocho metros y uno de nueve en sus tres posesiones siguientes a los dos libres con que Cremo hizo el 22-16.
El Palencia, de nuevo con Kamba al frente, recuperó terreno. Y en el bando local saltó la primera alarma. Con algo más de cinco minutos y medio para llegar al descanso, Diop enfiló el vestuario, cojeando ligeramente y acompañado por los fisios.
Entre tanto, los morados seguían gastando faltas sin ruborizarse. Entre ellas, la temprana tercera de Kunkel. Que sería protagonista muchos minutos después. Y no precisamente de manera positiva.
Carles Marco, ya con quince minutos y medio consumidos, pidió el primer tiempo muerto de la semifinal (26-29). Con el primer "¡Fuera, fuera!" de la parroquia local como hilo musical. Aunque lo cierto es que no era para tanto. Y fuera, de tiempo, pudo ser una canasta del exnaranja Jakovics que mantuvo al Palencia con tres tantos de margen.
A la vuelta del minuto de instrucciones, el Leyma vivió del rebote ofensivo. Y de algunos chispazos lejanos, de Jorgensen y Pacheco, aunque Jakovics contestó desde el mismo lugar para mandar el duelo al descanso con 38-40.
La segunda mitad empezó como la primera, con libres de Cremo, solo que esta vez falló el segundo. Mala señal. Como lo fue la puesta acción del Palencia. Con el cuchillo en los dientes y sus interiores tirando del carro en ataque.
El show de Diop
Y en estas volvió el lesionado naranja al parqué. Para liarla parda: Diop, 7-Palencia, 0. Así recobró la delantera el Leyma, que antes de la explosión del senegalés había fallado varios tiros cercanos al aro.
Kunkel, casi inédito a causa de las faltas, asomó la cabeza en este cuarto y devolvió el mando al equipo morado (50-51). Kamba, su principal soporte antes del descanso, volvió a las andadas. Para bien, canastón tras rebote ofensivo, y para mal, técnica por protestar una falta sobre Cremo. Acompañada de otra a Natxo Lezkano. Indisciplinas que el neoyorquino transformó en seis puntos oxigenantes (57-53).
Pacheco, que hasta ese momento había brillado con intermitencia, decidió que era su hora. Aprovechó su superioridad física sobre Borg, que además tenía ya tres faltas, para atacar al sueco en penetración. Logrando alguna canasta y varios tiros libres, de los que no desperdició ninguno en el tramo final del tercer corte (66-61).
Diez minutos por delante. Los últimos kilómetros de una carrera de fondo solo para los más resistentes. Y a fondo físico nadie gana al Leyma en esta categoría. Los naranjas imitaron, con buen criterio, a su rival: gastaron faltas muy rápido; todo con tal de evitar canastas fáciles de un Palencia mermado por la lesión, en el tobillo derecho, que sacó a Kunkel del partido en la última jugada del penúltimo periodo.
Abrió el fuego, quién si no, Pacheco, con triple en escorzo y sobre la bocina de posesión. Una de esas canastas que cambian partidos. Y vaya si lo cambió. Al Palencia le cayó como saco de 200 kilos en la cabeza. Ya corto de energía, el equipo morado se encomendó al talento de su ala-pívot titular. Pero el Vrankicsistema únicamente fue un parche para intentar tapar varios agujeros.
Lezkano detuvo el juego cuando el anfitrión se puso con dos dígitos de margen (75-65), después de otro bombazo lejano de Pacheco. Más balones a Vrankic, al que el Leyma no se cortó a la hora de mandarlo a los 4,60 metros. Ni los tres palmeos que Diop erró en la misma jugada pudieron retrasar lo inevitable.
Una penetración de Pacheco y un triple de Jorgensen le pusieron el lacito al penúltimo partido naranja de la temporada (80-69). De ahí al final, algo más de cuatro minutos de quiero (Leyma) y no puedo (Palencia).
Este domingo, más.Y mejor. Un billete de regreso a la ACB. El efecto rebote invocado por el presidente del Básquet Coruña. Es hora de romper el maleficio de los anfitriones de la Final Four: los tres últimos se quedaron en la B. Crucemos los dedos.
Básquet Coruña 92-81 Palencia
Leyma Básquet Coruña (20+18+28+26): Cuevas (0), Cremo (10), Jou (9), Micovic (0), Barro (6) –cinco inicial– Jorgensen (15), Pacheco (25), Diop (11), Thiam (4), Jacobo Díaz (12).
Palencia Baloncesto (16+24+21+20): Kunkel (5), Jakovics (12), Kamba (18), Vrankic (16), Armus (5) –cinco inicial– Wintering (11), Borg (5), Oroz (4), Manu Rodríguez (1), Vucetic (3), Álvaro Muñoz (1).
Árbitros: Zafra, García León, Ávila. Eliminaron por cinco faltas a Borg y a Kamba.
Incidencias: Primera semifinal de la Final Four disputada en el Coliseum ante 6.561 espectadores.













