El homenaje más personal a Álex Hernández
La comunidad educativa de Salesianos sorprendió al excapitán del Leyma, que se acaba de retirar, con un homenaje por toda su carrera

Hay jugadores que traspasan lo deportivo y que dejan huella no solo en la pista o en el club por el que pasan, sino en el corazón de la ciudad. Es el caso de Álex Hernández. O como él se definió, “el padre de Álex y Bruno y el marido de Ana”, que recibió el cariño de la comunidad educativa de Salesianos para homenajearle por la carrera deportiva a la que acaba de poner fin. Una sorpresa, en la que participó en vídeo su excompañero Aleix Font, que además fue profesor en el centro, que no era una despedida. Porque en el colegio coruñés ya le quieren echar el gancho y le regalaron una camiseta del club con el número 30 que él se enfundó como si fuera el nuevo fichaje. “Aquí me vais a tener para todo lo que necesitéis, tanto a nivel de colegio como de familias”, dijo.
Fueron cuatro las temporadas en las que el base murciano, de 36 años, jugó en el Leyma Coruña, al que capitaneó hasta la ACB. Y son ya cinco los cursos en los que día a día se ha cruzado con padres, alumnos y profesores de Salesianos, jugando en las canastas del patio como uno más con los niños y colaborando en todas las actividades propuestas tanto por los profesores como desde la asociación de madres y padres. La copa de campeón de la LEB Oro, de hecho, se paseó por el patio solo unos días después de volver de Melilla hace dos años. Todo un privilegio. Y una muestra más de la calidad humana, más allá de todas sus virtudes como jugador, por la que se ha ganado para siempre a la afición naranja. Un capitán en valores. Llevaba el número 30: un diez como jugador más un diez como persona y un diez como padre.

El Básquet Coruña ya le había hecho un homenaje el mes pasado antes del inicio del partido contra el Gipuzkoa, en el que le entregó enmarcada una camiseta del equipo. La de Salesianos fue más personal y emotiva. Durante toda la tarde del lunes se fue gestando la sorpresa organizada por el AMPA en la que profesores y alumnos intentaron que el murciano no se enterara de lo que estaba pasando, incluido una visita guiada por el colegio para hacer tiempo y despistar al exjugador, que cuando abrió la puerta del salón de actos, y a ritmo de Sweet Caroline, recibió la ovación de los presentes.
"¡Papi, sales con Llull!"
En la pantalla, una foto suya en su etapa en la selección española, “con pelo”, como bromearon algunos, en la que se podía leer “Muchas gracias, Álex”. Allí se proyectó un vídeo con distintas imágenes de su carrera. “¡Papi, sales con Llull!”, se sorprendía su hijo mayor al verle defendido por el internacional del Real Madrid. Intercalados iban los mensajes de agradecimiento de las familias y también el de Aleix Font, que, como exprofesor, excompañero y amigo, recordó. También le regalaron una camiseta de Salesianos y otra hecha de cartulina con las firmas de recuerdo de los niños.
El broche lo puso Alberto Varela, uno de los miembros del colectivo Espíritu 23. “Ya te lo hemos dicho muchas veces, eres nuestro capitán y seguirás siéndolo. Los valores que aportas son todo lo bueno que los profesores les quieren enseñar a los niños y nosotros a nuestros hijos”, le dijo y precisamente por esas cualidades pidió al Leyma le haga un hueco en el organigrama de la cantera, aunque Salesianos ya ha adelantado su oferta. Todos a una: “¡Álex Hernández, Álex Hernández, cómo me gusta, tu pick and roll!”.












