El Leyma Coruña sufre ante el tercero más encajador de la liga (81-76)
La defensa en el último cuarto y medio y varios aciertos puntuales salvaron al líder ante un Zamora que sorprendió por su defensa

El Leyma Básquet Coruña volvió a sufrir para sacar un partido adelante (81-76), en esta ocasión en un partido que no prometía lo que deparó. El equipo que más puntos anota, el naranja (este miércoles de azul), estuvo falto de puntería; el tercero que más encaja, el Zamora, aguantó en el partido a base de defender. Y el mejor ataque acabó decantando la balanza... defendiendo.
No lució esta última virtud el grupo entrenado por Saulo Hernández hasta el segundo cuarto. En el primero, que abrió abusando del triples, sin tino, el Leyma jugó bastante cómodo. Especialmente en la primera mitad, donde apenas encontró oposición para anotar (10-3).
Ese décimo punto lo firmó Jacobo Díaz, con un triple que culminó una secuencia extraña. Los de Carles Marco erraron cuatro tiros en una posesión y capturaron tres rebotes ofensivos. El cuarto rechace lo despejó un jugador visitante hacia la otra mitad de la cancha. El Leyma retomó el ataque y falló dos lanzamientos más antes de que el madrileño enroscase desde la esquina izquierda. Pudo ser un aviso de lo que llegaría poco después.
Antes de ese poco después irrumpió Lo en el partido, haciendo mucho daño a los interiores locales con su movilidad y velocidad (14-12). Todo lo contrario que su pareja en esos minutos, el enorme Paukstè (2,24 metros). El techo de Primera FEB es un poste, casi en el sentido literal de la palabra. Pese a ello, el líder no sacó todo el jugo de su presencia en pista: una canasta de media distancia de Diop, aprovechando que el lituano no puede salir a puntear esos tiros. Y una clase de claqué de Barro en el poste bajo, aprovechando la falta de movilidad lateral de su par eslavo.
Con 18-14 arrancó el segundo periodo. Y con un 4-0 de parcial. Al técnico del Zamora no le quedó más remedio que pedir su primer tiempo muerto. Del que los suyos volvieron al rectángulo con otra mentalidad defensiva. Realmente, con mentalidad defensiva.
También regresó Lo. Y volvió a ser indefendible por los interiores naranjas (24-24). Al otro lado, eso sí, Diop se puso las botas atacando el aro desde la media distancia, esa suerte que parecía extinta en el baloncesto del siglo XXI, ya que todos sus homólogos le flotaron sin pudor. Thiam también probó, y acertó, aunque menos que su paisano.
Y en este basket moderno de triple va, triple viene fue esa media distancia, para más inri ejecutada por los grandes, lo que mantuvo a un Básquet Coruña acartonado en ataque y falto de colaboración exterior. Por si fuera poco, los árbitros pusieron su granito de arena. En el primer cuarto, se fumaron una antideportiva de manual a Cuevas. Hicieron lo mismo en el segundo, ante el cabreo de Marco. Y de la grada, que explotó cuando Lo anotó a la contra el 37-39, después de que un compañero lo lanzase cortando el balón con el pie.
El "Fuera, fuera" sonó en el Coliseum, tras el tiempo muerto solicitado por el técnico local para preparar la última jugada de la primera mitad. La remató Barro con un mate tras bonita asistencia de Brnovic (39-39).
Reinicio errático
El arranque de la segunda mostró a un Leyma dormido en defensa y previsible en ataque. Roberts firmó siete puntos de un parcial de salida de 0-8, roto con una canasta, de media distancia, de Diop. El senegalés siguió lanzando mientras sus pares le seguían flotando. Tiene buena muñeca, pero no es Stephen Curry. Y de ese diopsistema se benefició el Zamora. Un beneficio ganado a pulso, centrando los esfuerzos defensivos en otros.
Cremo, perdido en la primera mitad, trató de invertir la tendencia. Si los tiros lejanos no entran, se ataca el aro en penetración. El neoyorquino sacó así varios libres que ayudaron en la recuperación. Como también lo hizo la defensa. ESA defensa del Leyma, prácticamente ausente en los primeros 25 minutos. A base de morder la yugular rival llegaron las primeras canastas fáciles.
Es lo que tiene el plantel de Carles Marco, que con lo que parece un poquito de esto y un poquito de lo otro es capaz de hacer muchito daño. Desde atrás se fraguó el parcial de 6-0, firmado enteramente por Thiam, que volteó la tortilla. Primero, un mate en transición; luego, a pase de un Radoncic que había cruzado la cancha al galope, para cerrar el cuarto machacando después de un robo a tres cuartos de pista (60-57).
Un triple de Jorgensen desprecintó el cuarto periodo. Contestado por otro de Álvaro Martínez. El enésimo tiro de media distancia de un pívot del Leyma, este de Barro, devolvió al líder un margen de dos canastas (67-62). Y el trío del silbato volvió a cabrear al respetable. Primero, fumándose la tercera antideportiva de la noche, esta por agarrar de la cintura a Radondic. Luego, obviando una falta al montenegrino cuando atacaba el aro. Además de señalarle técnica por quejarse.
El juego embarullado, los errores del Zamora desde el 4,60 y del Leyma desde el 6,75 (firmó un pobre 6 de 26 en los 40 minutos) hicieron que el marcador se moviese más bien poco. Lo agitó, de la manera más imprevisible, Cuevas. Con el anfitrión a punto de comerse la posesión sin lanzar, Diop le dio la patata caliente al barcelonés, que sobre la bocina, en un escorzo imposible y con dos rivales materialmente encima, taladró el aro visitante. Fue su primera diana lejana después de nueve intentos. La magia del Coliseum. La suerte de los mejores.
La magia de Cuevas surgió poco después, con una maravillosa asistencia a Radoncic en el poste bajo. Cinco puntos arriba (78-73) y 59 segundos por jugar. A Roberts le bastó con nueve para meter un triple que silenció brevemente a un Coliseum que explotó con el segundo del base catalán, que a continuación forzó una pérdida del rival. Cinco de margen (81-76) y dieciséis segundos.
Poco importó que, en el saque banda, Cremo desperdiciase inexplicablemente, la que habría décima asistencia del capitán elegido por la plantilla, quien aplicó el descabello robándole la naranja a Peris.
Decía Cuevas este mismo lunes, tras recibir el premio al Jugador Estrella de enero, que lo importante es que al final de cada partido el Leyma tenga en el marcador un punto más que el rival. Porque no se puede ganar siempre de paliza. Otra final a la buchaca. Quedan catorce más.
Leyma Coruña 81-76 Zamora
Leyma Básquet Coruña (18+21+21+21): Cuevas (6), Jou (5), Radoncic (14), Cremo (3), Barro (12) –cinco inicial– Jorgensen (10), Pacheco (4), Brnovic (0), Diop (14), Thiam (8), Jacobo Díaz (5).
CB Zamora (14+25+18+19): Roberts (17), Rogers (18), Álvaro Martínez (13), Kristensen (4), Van Zegeren (10) –cinco inicial– Round (0), Peris (8), Lo (19), Naspler (2), Thastarson (0), Paukstè (2).
Árbitros: Checa, Caamaño, Chacón. Sin eliminados.
Incidencias: Partido de la jornada 20 de Primera FEB disputado en el Coliseum ante 3.896 espectadores.










