Leyma Coruña y Alicante: clubes jóvenes, viejos conocidos
Los cara a cara, que ascienden a 17, empezaron en la temporada 1998-99, también en la segunda categoría nacional

El Básquet Coruña y el Alicante son viejos conocidos. Muy viejos. Tanto como de más de 27 años de antigüedad. A pesar de que ambos son clubes relativamente jóvenes, el Lucentum nació en 1994, solo dos años que el herculino, y de que el equipo levantino pasó seis temporadas –no consecutivas– a principios del siglo XXI, coincidiendo con la época más oscura del BC, los cara a cara ocupan la novena plaza del ranking de rivales históricos del actual líder de Primera FEB.
En realidad, ambos clubes compartieron competición en la temporada 1996-97, la primera de vida de la entidad herculina tras la fusión del Ventorrillo y el Arteixo, pero compitieron en distintos grupos de aquella EBA. El Sondeos del Norte lo hizo en el Norte y el Electrodomésticos Ernesto en el Este.
El equipo coruñés acabó séptimo la fase regular, con balance de 16-14, mientras que el levantino (12-18) fue décimo segundo en el Este. Únicamente el Sondeos disputó la postemporada, cayendo (1-2) ante el Bilbao Patronato en la serie clasificatoria para las eliminatoria de ascenso a la Liga LEB, donde en la 1998-99 se las verían por primera vez.
El Básquet Coruña tiene un gran recuerdo del primer cara a cara. El 24 de octubre de 1998, el plantel entrenado por Javier Castroverde logró su primer triunfo a domicilio en la entonces llamada Liga LEB. Con un escueto 67-69 en el viejo Pabellón Montemar, donde Jason Maile (18 puntos) y Raúl López (15) lideraron el ataque de un Sondeos del Norte que había debutado en la categoría con un humillante 47-96 ante el Breogán, todavía la derrota más amplia de su existencia.
El Alicante, que contaba con el tercer máximo anotador del aquel curso, Joe Bunn, se tomó cumplida revancha ganando por 82-97 en la Polideportiva de Riazor 2.
En la campaña 1999-00, doblete del Lucentum, por 63-72 en la Poli y por 75-68 en el Centro de Tecnificación. El conjunto alicantino, con un futuro ilustrísimo en sus filas, un joven José Manuel Calderón cedido por el Baskonia, se proclamó campeón de la fase regular, logrando así su primer ascenso a la ACB.
Pero nueve meses después volvió a la segunda categoría. En la campaña 2001-02, con otra futura estrella prestada por el Baskonia, el base argentino Pablo Prigioni, repitió título regular –además de conquistar la Copa Princesa– de la segunda categoría, que el Básquet Coruña abandonaría a final de curso, después de salvarse en la pista, al vender la plaza al Zaragoza para sanear el club.
En Riazor, en la jornada inaugural, victoria amplia (57-80) del Lucentum, que en su cancha se vería sorprendido (76-78) por los pupilos de Juan Díaz, con Lolo Castro (25 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias) al timón y un canterano propio, Manu Gómez, en las filas enemigas.
Regalo de Reyes
Ese regalo de Reyes del 6 de enero de 2002 dio paso a un paréntesis de diez años sin verse las caras. El Lucentum jugó las siguientes cinco temporadas entre los grandes, mientras que el Básquet Coruña pasó cuatro en la EBA (actual Tercera FEB) y en la 2004-05 disputó una categoría autonónica, Primera Nacional, por culpa de un error burocrático.
Siete años tardaría la entidad herculina en retornar a la segunda instancia del baloncesto español. Y ahí, en la campaña 2012-13, se produjo el reencuentro. Breve, ya que el Alicante se proclamó por tercera vez campeón de la categoría, ya rebautizada como LEB Oro, en esta ocasión al ganar la final de los playoffs –no hubo ascenso directo– a un Andorra al cual el Leyma de Antonio Herrera tuvo contras las cuerdas en cuartos de final, pero perdió en el Palacio el cuarto partido de una serie que marchaba con 2-1 a su favor.
Sin embargo, el destino no fue esta vez la ACB, sino la misma Primera Nacional a la que había caído el Básquet Coruña nueve años antes. La causa fueron los graves problemas económicos que, además, se llevaron por delante a la directiva encabezada por Luis Castillo. Un presidente que en 2002 había saltado a los titulares al rechazar una oferta de 300.000 euros por el patrocinio de la web erótica www.chicasdetuciudad.com.
Antes de renunciar a la plaza en Oro, el equipo entrenado por su actual técnico, un entonces muy joven (31 años) Rubén Perelló, se anotó los dos cara a cara, por 81-65 en el Centro de Tecnificación y por 73-81 en el nuevo hogar del Básquet Coruña, el Palacio de los Deportes de Riazor.
El nuevo paréntesis sin verse las caras alcanzó en esta ocasión una duración de seis años, los que le llevó al Alicante regresar a la LEB Oro, tras disputar una campaña, la 2013-14, la Primera Nacional, y las cinco siguientes la LEB Plata, que abandonó, al final del curso 2018-19, como campeón –no podía ser de otro modo– de la fase regular.
El reencuentro tuvo un único episodio. El librado en Riazor, en la undécima jornada, donde el plantel entrenado por Sergio García venció por 100-72, con Perris Blackwell (17 puntos y 5 rebotes) al frente y Ale Galán en la plantilla del Alicante. El segundo, por mor del calendario asimétrico, estaba programado para la jornada 28, cuatro después de que la pandemia pusiese el punto final la temporada, con el Leyma tercero, justo por delante del Lucentum, y ambos con el mismo balance (16-8).
En la 2020-21, el duelo se hizo esperar. No llegó a hasta la segunda fase, denominada Oro-Clasificación –la disputaron los diez equipos que lucharon por ocho billetes para los playoffs–, ya que en la primera el Leyma estuvo en el grupo A y el Alicante en el B. En la capital levantina encajaron los naranjas su derrota más amplia de esta temporada (85-60), mientras que en el Palacio ganaron por un muy trabajado 71-64.
Único doblete naranja
El siguiente ejercicio registró el primer y único doblete de éxitos del Básquet Coruña: 75-61 en Riazor y 66-79 en el rebautizado como Pabellón Pedro Ferrándiz, donde en el bando naranja destacaron Nick Ward (15 puntos y 8 rebotes) y Mo Soluade (16, 6 y 7 asistencias).
En el 2022-23 volvió el reparto de triunfos. El Leyma de Diego Epifanio se impuso por 86-69 en el Palacio y cedió por dos puntos menos en el Ferrándiz (91-76). El máximo anotador del duelo de la primera vuelta, el visitante Sean McDonnell, ficharía unos meses después por el club herculino que este curso, al igual que el levantino, cayó en cuartos de final de los playoffs.
Una postemporada que se ahorró el Básquet Coruña doce meses más tarde, al lograr el histórico ascenso directo a la ACB. En el tramo final del camino se atravesó el Alicante, que venció en su cancha por 84-74, apretando así la batalla por la primera plaza, en la que los de Epi quedaron con un solo triunfo de margen respecto a los dos equipos de Burgos, el Tizona y el San Pablo, y el Força Lleida. En el cara a cara en Riazor, apurado triunfo naranja, por 79-74, gracias a un parcial de 5-0 en los últimos 86 segundos.
Lucentum y Leyma vuelven a medirse este domingo (12.30 horas, Centre de Tecnificació Esportiva d’Alacant), un año, ocho meses y 23 días después. El marcador global, antes de esta importante cita para ambos, es de 9-8 para el Alicante. Un total de 17 partidos, todos ellos en temporada regular, que convierten al Lucentum Alicante en el noveno equipo –igualado con el Breogán– al que más veces se ha enfrentado el Básquet Coruña en la segunda categoría nacional, tras Melilla, Ourense, Oviedo, Força Lleida, Palencia, Cáceres, Amics Castelló y Peñas Huesca.












