Empezar 10-0, una garantía de ascenso
Desde que hay registros, los otros tres equipos que empezaron con ese récord terminaron subiendo a ACB

Diez victorias y cero derrotas. Así ha empezado en Básquet Coruña la temporada 2025-26 después de haber reconstruido el equipo al completo durante el pasado verano. Después del descenso a Primera FEB, el club decidió cambiar totalmente de rumbo y cambiar de manera radical la plantilla del equipo, sin dar continuidad al entrenador ni a ninguno de los jugadores. Se formó un nuevo plantel totalmente de cero, aunque algunos de los nuevos integrantes ya habían jugado juntos con anterioridad, con Carles Marco como timonel.
El arranque de la competición liguera fue inmejorable, con cuatro victorias contundentes por quince o más puntos de diferencia. El debut en Copa costó algo más, pero también se sacó adelante y llegaron otros cuatro triunfos ligueros, incluyendo a rivales como Fuenlabrada o Estudiantes. El primer, y hasta el momento único, tropiezo fue el 19 de noviembre contra Tizona en Copa, pero tras el parón el Leyma ha vuelto a dominar en Primera FEB imponiéndose a Palencia en casa por 82-75 y a Zamora a domicilio por 69-81.
A día de hoy, el Básquet Coruña cuenta con un balance de 10-0. Un dato que supone el cuarto mejor arranque de la historia en la categoría de plata del baloncesto español desde que hay registros. Con la victoria de este sábado, el Leyma ha superado el inicio de Alicante en la temporada 2008-09 y el de Ourense, rival de este miércoles, en la 2001-02, ambos con nueve triunfos. De hecho, en caso de ganar a los ourensanos pasado mañana en el Coliseum, el arranque de temporada del Leyma se colaría en el podio histórico, igualando la tercera mejor marca que cosechó el Breogán en la 2017-18.
Por delante tan solo quedarían otros dos registros, ambos de trece victorias, conseguidos por Manresa en la campaña 2001-02 (con 16 equipos) y Obradoiro en la 2010-11. Los catalanes terminaron la fase regular primeros con 26 victorias y cuatro derrotas, mientras que los santiagueses acabaron 28-6. El dato más positivo a favor del Leyma es que tanto estos dos equipos, como el Breogán de la 2017-18 terminaron consiguiendo el ascenso a la máxima categoría. Los lucenses fueron los únicos que lo hicieron de manera directa. El Obra subió en la final de playoff, al igual que Manresa, aunque el formato de competición de esa temporada era diferente: sin ascensos directos y un playoff de ocho equipos en el que subían los dos ganadores de semifinales.
Mejores arranques
- Manresa 2001-02, 13-0 (Asciende)
- Obradoiro 2010-11, 13-0 (Asciende)
- Breogán 2017-18, 11-0 (Asciende)
- Básquet Coruña 2025-26, 10-0
- Ourense 2001-02, 9-0 (No asciende)
- Alicante 2008-09, 9-0 (Asciende)
Pero para hablar de eso en la presente temporada todavía queda mucho. Las cosas pintan bien ahora mismo para el Básquet Coruña, es cierto, pero queda un mundo por delante. El equipo juega bien, está unido y ha sabido sobreponerse a problemas deportivos dentro de la pista y a los extradeportivos, con el tema Mencía, fuera de ella. Los datos invitan al optimismo, ya que aventaja a su principal perseguidor, el Obra, en dos derrotas. El Leyma es también el equipo con mejor diferencial de puntos de toda la competición con un +146, además de contar con el mejor registro ofensivo, 91,3 puntos anotados por partido, y uno de los mejores a nivel defensivo, 76,7 tantos recibidos por encuentro.
Pero una de las cosas que más llaman la atención de este equipo es su coralidad. Así queda demostrado en los quintetos “ideales” que la Federación publica al término de cada jornada, donde el Básquet Coruña ha estado representado en tan solo una ocasión: Paul Jorgensen se coló con sus 30 tantos de valoración contra Palmer en la cuarta jornada del campeonato. De hecho, si lo que se mira es el MVP del partido publicado por el propio club, en diez jornadas de Primera FEB se han repartido el galardón entre siete jugadores distintos. Los únicos que han sido capaces de repetir, hasta el momento, han sido Dídac Cuevas, Jacobo Díaz e Ilimane Diop. A ellos se suman Mencía, Jorgensen, Joe Cremo y Caio Pacheco.
Esto demuestra que el Básquet Coruña es un equipo plagado de recursos, sobre todo ofensivos y que no tiene un protagonista central sobre el que gira todo su juego, no depende de un solo jugador que anote 25 puntos por encuentro para tener opciones de conseguir la victoria. Y ahí reside una de sus mayores fortalezas, porque obliga a las defensas rivales a estar pendientes de los cinco jugadores naranjas que están sobre la pista en cada momento, porque todos ellos tienen puntos en las manos. El día que no están los interiores, resuelven los de fuera, y cuando los de dentro están más acertados, los de fuera les buscan y alimentan para que cada uno aporte su granito de arena.

























