La previa | Una Copa entre amigos
El Leyma Básquet Coruña busca el pase a cuartos de final contra el Tizona, del que llegaron tres de los jugadores de su plantilla

El Leyma Básquet Coruña toma este miércoles (20.45 horas) su segundo trago de la Copa de España, el primero en la comodidad de casa, después de eliminar a domicilio en dieciseisavos de final, primera ronda en la que compitieron los equipos de Primera FEB, al Menorca (68-77).
De la Copa, en cualquier deporte, baloncesto incluido, se dice que es una competición diferente. Por el momento, en esta de España, nacida la pasada temporada, ya se despidió en su primera comparecencia un equipo de la segunda categoría nacional a manos de rivales de la tercera, el Alega Cantabria, doblegado por el Sant Antoni ibicenco.
Además, gallitos como el Estudiantes, contra el UEMC Valladolid (79-80), de Segunda FEB, y el Palencia, ante el ascendido Palma (78-79), flirtearon con el desastre.
El conjunto madrileño, que se cruza en octavos con el Palmer, colista de Primera FEB, podría ser el siguiente rival del líder invicto de la competición liguera si logra deshacerse del Tizona Burgos, al que ya ha superado esta temporada, en El Plantío, por 82-97, en la cuarta fecha del calendario de la regularidad.
Pero primero los bueyes. Ya habrá tiempo para el carro, en caso de que llegue. El grupo gobernado por Jordi Juste llega a A Coruña con su tercera victoria debajo del brazo, tras imponerse por 84-91 al Cantabria.
El tercer éxito en las tres últimas jornadas, donde se deshizo también del vicecolista Gipuzkoa, una semana antes de ser pulverizado por el Obradoiro (93-68).
No acaba de arrancar un Tizona que, en principio, partía con miras altas. Gran parte de culpa podría ser de la dificultad para cubrir la salida, al enemigo en estos octavos coperos, de tres piezas tan importantes como Caio Pacheco, Jacobo Díaz y Abdou Thiam.
El madrileño (18 puntos y 5 rebotes) y el senegalés (14 y 6) fueron los jugadores naranjas más destacados en el duelo liguero del 25 de octubre, en el que los visitantes, haciendo gala de su firma en lo que va de campaña, no definieron hasta el último periodo (13-22).
En el bando entonces local destacaron el joven Andy Huelves (17 tantos, 5 rechaces y 3 asistencias), campeón de Europa sub-18 el pasado verano con España, y uno de los supervivientes del plantel de la 2024-25, Arnau Parrado (14, 4 y 2).
En lo que va de fase regular, no obstante, los mejores elementos están siendo otros dos supervivientes, el pívot Ramón Vilá (11,0 puntos y 3,9 rebotes) y el alero ourensano Rodrigo Seoane (8,4 y 4,0), uno que regresó tras un año fuera, el escolta Gerard Jofresa (10,9 y 2,1), y un debutante, el base estadounidense Marquis Jackson (9,3 y 2,6 pases de canasta).
Si la dificultad para cubrir el hueco de los tres que se pasaron al enemigo es una de las más que probables causas del hasta ahora flojo caminar del Tizona, la defensa no admite el calificativo de probable.
Bien y muy mal
Porque todo lo bien que va en ataque el conjunto burgalés, lo va de mal atrás: unos inasumibles 90,6 puntos en contra de media, la cifra más alta de los 17 equipos de Primera FEB. El segundo que más encaja es el colista Palmer (88,1).
El diferencial entre lo que mete y lo que le meten no es escandaloso, pero con una media de -4,1 es difícil cuadrar las cuentas de moverse en la zona de playoffs. Y no alimenta precisamente el optimismo cuando te tienes que jugar el futuro en el torneo del KO contra el que mas anota de la liga (93,8). Fuera de casa.
Las cuentas del equipo de Carles Marco, la otras, son redondas: nueve victorias en los nueve partidos oficiales disputados. La décima, y no menos importante, serviría, además de avanzar a cuartos de final de la Copa de España, para garantizar un tranquilo descanso después del partido de este miércoles.
Dos semanas de parón, entre su jornada liguera de descanso de la primera vuelta y la ventana FIBA de selecciones, con posibilidades de arma de doble filo, tanto en lo mental como en lo físico, por aquello de la peligrosidad de la inactividad competitiva.
El técnico badalonés seguramente contará con Danilo Brnovic, que el pasado viernes, contra el Melilla, se vistió de corto y completó el calentamiento, aunque finalmente se quedó sin jugar. No hizo falta forzar su tobillo, dañado en la pista del Estudiantes, contra un Decano que entregó la cuchara mediado el último cuarto. "Esta semana hemos tenido algún problemilla para entrenar con todos. Ya veremos cómo llegan algunos de nuestros jugadores porque hay algún golpe, alguna cosa que venimos arrastrando, pero los que estemos será a tope para afrontar el partido", afirmó el preparador durante la previa del encuentro.
Marco volvió a incidir en las similitudes que existen entre el estilo de juego de su equipo y el de Tizona, así como en las cosas a mejorar tras el partido contra Melilla: "Hemos visto el partido, hemos analizado cosas que podemos mejorar y en ello estamos. Espero que sea una cosa que no se produzca más veces, pero los jugadores son conscientes de que no hicimos un partido igual que los anteriores y están mentalizados para hacer las cosas mejor".
"Sé que es un día complicado entre semana, que es tarde, pero, si se puede hacer un esfuerzo, intentaremos recompensarlo jugando lo mejor posible. Que vengan a animarnos y a estar con el equipo, porque seguro que tendremos algún momento que nos ayudarán", sentenció Carles Marco dirigiéndose a una afición que tendrá que esperar hasta el 7 de diciembre para volver a ver a su equipo en el Coliseum.
























