En vídeo | Locura en el recibimiento del Dépor en Valladolid: "Que bajen los jugadores"
Cerca de cien aficionados recibieron a la plantilla en el hotel, donde saludaron a sus ídolos
El pabellón estaba alto tras la extraordinaria despedida en Abegondo. Pero los muchos aficionados blanquiazules presentes en Valladolid ya desde este sábado no desaprovecharon la ocasión de recibir al Deportivo con los brazos abiertos a su llegada al lugar donde, esperan, se pueda certificar el final de la larguísima travesía por el desierto. Y es que cerca de un centenar de hinchas deportivistas se acercaron al hotel de concentración del equipo para saludar a los futbolistas a su llegada a Pucela y darles el último aliento hasta los prolegómenos del choque de este domingo.
Con cierto adelanto con respecto a la hora que se había corrido entre la afición como estimada de llegada —las 20.00 horas— el autocar deportivista arribó a Parquesol, el barrio donde se ubica el lugar de descanso de la plantilla y el cuerpo técnico.
Con un bochornoso calor acogió Valladolid al Deportivo. Un calor que también quisieron ofrecer los cerca de 20 seguidores que ya esperaban al equipo a las puertas del hotel. Ese número reducido permitió que prácticamente todos los que lo deseaban pudiesen llevarse una firma o una foto con alguno de sus ídolos.
Con la expedición ya en el interior del complejo hotelero, la hinchada a las puertas del hotel fue creciendo en tamaño. Casi en un par de minutos, el número de aficionados se multiplicó prácticamente por cinco. La multitud, conocedora de que los futbolistas ya habían hecho el paseíllo entre el autobús y el acceso al hotel, comenzó a cantar para reclamar su presencia. “¡Que salgan los jugadores!”, solicitó el enfervorizado deportivismo. Un grito que provocó que fuesen muchos los que se asomasen desde sus habitaciones a saludar.
Esa aparición cual monarcas desde sus balcones reales para saludar al pueblo fue el preludio a la salida de varios de los miembros de la expedición para estirar las piernas. Bil Nsongo, Noé y Samu, con timidez, abrieron la veda para que luego apareciesen Zaka, Quagliata, Ferllo, Altimira, Gragera, Mella o Yeremay, que antes de iniciar sus respectivos paseos, se pararon para agradecer los ánimos a la hinchada y solidificar los lazos de una comunión que puede alcanzar en el José Zorrilla su punto álgido.



