
En los primeros puestos de la tabla de goleadores de Primera Futgal un nombre llama la atención sobre el resto. Es el de Gabriel ‘Chapu’ Iannotti (Monte Maíz, Córdoba, Argentina, 1994), un canterano de Tigre que siguió su carrera en la Tercera División de su país, probó suerte en Italia y ahora ha recalado en el Olímpico de Rutis tras hacer parte de la pretemporada con el San Tirso.
Su equipo ha ganado los dos primeros partidos con él aportando un gol en cada choque. Y, según apunta, hizo otro más. “Gracias a dios, en el primer partido pude hacer dos goles —aunque solo me anotaron uno— y el domingo pude volver a convertir, así que estoy muy contento con lo hecho por ahora”, describe.
Un buen inicio personal que entiende ha sido posible por cómo le han recibido en el equipo de Vilaboa. “Me encontré con un grupo que me aceptó y recibió de la mejor manera. Me dio muchísima confianza, sentí que era una familia, y eso a la hora de llegar a un nuevo equipo no sucede siempre. A veces te pueden mirar un poco raro”, apunta el Chapu.

Se define como un jugador dinámico, que se mueve en los espacios. “Para mí lo más cómodo siempre ha sido jugar de segunda punta. Es mi mayor virtud, porque me gusta retroceder un poco, salir a los costados a recibir, tengo técnica, manejo ambas piernas…. Ahora me está tocando jugar de ‘nueve’, algo que también practiqué mucho en Argentina y sé hacer”, explica.
“Todavía tengo que coger ritmo, no me siento al 100%, pero mis características son esas: un delantero con dinámica, con gol, porque siempre me caractericé por tratar de estar cerca del arco”, añade.
Trayectoria
Es fisioterapeuta de profesión, pero en ocasiones ha podido vivir del fútbol. Y es que en su camino se encuentran Ligas como la Tercera División de Argentina o la Serie D italiana.
“Yo hice inferiores en Club Atlético Tigre, que juega Primera División en Argentina, y luego pasé a Argentino de Monte Maíz, que es un club de Tercera División. Jugué allí hasta 2022, que me fui a Italia, y ahí estuve en Marsala, un equipo que ha jugado mucha Serie C y D. El primer año estuve allí y luego me fui al Norte, a Briga, antes de venirme para España”, describe el delantero, que pasó malos momentos en el país transalpino.
“En el Norte de Italia me tocó sufrir muchas cosas: muchos malos tratos, tener que dormir en un sillón-cama, que no me daban una casa para poder vivir... Es un fútbol un poco complicado: ahora, por suerte, hay contratos en casi todas las divisiones, pero antes no y si el equipo no funcionaba bien, dejaban de pagarte el sueldo. Eso para uno que vive del fútbol, que viene de lejos, es complicado, entonces decidí empezar una nueva vida en España”, reflexiona.
Su primera parada fue Almería, pero allí no le fue posible encontrar trabajo, algo que sí logró en A Coruña. Entrenó con el Arteixo (Tercera) unos meses y estuvo a prueba en el San Tirso (Preferente) este verano, terminando todo en un no fichaje que deja versiones encontradas.
La prueba en San Tirso
El delantero argentino detalla por qué estuvo sin jugar en sus primeros meses en el país y expresa su malestar con su paso a prueba por el San Tirso. “Desde enero estuve entrenando con el Arteixo, pero no podía fichar porque el mercado ya estaba cerrado. En verano me habló Fabio (Rodríguez), el entrenador del San Tirso, que consiguió mi contacto a través de Juan Riveiro, para que fuera con ellos a hacer una prueba. Yo podría haber ido al Silva, y elegí el San Tirso, pero resulta que, en el último momento, el entrenador me dijo que la plantilla estaba completa… cuando llevaba un mes allí”, recuerda.
“Yo sabía que la plantilla estaba cerrada, porque es un equipo donde hay muchas amistades con el entrenador, y eso complica las cosas. Se deja de lado lo profesional. El fútbol, a pesar de todo, tiene que ser profesional. Tiene que haber competencia sana, y eso es lo que no vi. Tres días antes de que empezara el campeonato, me comunicaron que no había sitio para mí”, añade.
Una versión que no comparten en el San Tirso. “A nosotros nos ofrecieron a este futbolista y le dimos la opción de estar a prueba, junto a otros cuatro compañeros. Desde el primer momento, se les informó de que había 19 jugadores en plantilla, y que solo habría hueco para uno más si entendíamos que mejoraba lo que ya había. Coincidimos todos que no era el caso por diversos motivos, y por eso se decidió su no continuidad”, señalan desde el club a este diario. También aportan pruebas de que se le comunicó que no seguiría a trece días para el inicio del campeonato.
Firma por el Olímpico
Tras ello, el delantero encontró equipo. “A través de un conocido, Juan Vázquez (presidente de la AFAC), hablé con Carlocho (entrenador) del Olímpico. Ese domingo ya jugué y pude iniciar de la mejor manera. Me he encontrado con un gran grupo, un gran entrenador, que me han tratado de la mejor manera. Intentaré iniciar de cero, tratar de hacer un gran campeonato y, si en algún momento puedo subir de categoría, mejor. Es difícil empezar de cero cuando no eres de aquí y no te conocen, es lógico, pero estoy muy contento”, explica.
Es la vida del Chapu, que como curiosidad vivió in situ uno de los mejores partidos de la historia del fútbol, la final del Mundial de Qatar entre Argentina y Francia. “Lo pasé fatal, pero acabó de la mejor manera y fue la mejor experiencia futbolística que viví. Un recuerdo que quedará para siempre en mi vida”, se congratula.










