
Terminada la temporada en Tercera Federación Femenina, es momento de hacer balance. Óscar Orro, entrenador del Depor Abanca B, reconoce que un mal inicio de curso les privó de soñar con el ascenso, pero también resalta detalles positivos como la capacidad de reacción del equipo o el crecimiento de muchas jugadoras.
¿Cuál es su valoración de la temporada? “Sabor amargo. Parecía que se iba a resolver con muchas jornadas de antelación y al final nos quedamos a tres puntos (del Real Avilés). Tuvimos un primer tramo en el que todos nos equivocamos en algunas cosas y no salió bien. Supimos remontar pero no fue a tiempo”.
Sobre qué le faltó al equipo en ese inicio, señaló: “Llevaban seis años con Kevin (Cabado), con una estructura súper pautada. Aunque yo estuviese ahí al lado y trabajamos de una forma similar, para los tres que estamos en el cuerpo técnico era una situación relativamente nueva. Yo ya llevaba varios años sin entrenar equipos que no fuesen de base. Para mí era una aventura empezar en máximo rendimiento, nos costó adaptarnos, y a ellas adaptarse a nosotros. Al principio también echamos de menos la figura de Paula y Marta, que el año pasado eran fundamentales y estuvieron lesionadas. Sobre todo en entrenamientos para que todo el mundo arrancase. Pero no pasa nada, formamos nuevas jugadoras y nos impresionaron futbolistas que no contábamos que fuesen a ser tan determinantes”.
Punto de inflexión
“Creo que tocamos fondo cuando tuvimos esas dos derrotas consecutivas, contra Llanera y Victoria FC. De hecho ahí nos sentamos todos a hablar. Tuvimos una conversación larga donde nos dijimos, ¿qué está pasando? Llegamos a puntos en común, nos pusimos todos a currar y a partir de ahí dimos con la clave tanto nosotros como ellas, en cuanto a cosas a mejorar. Hablando las cosas y diciéndonos las verdades fue todo para adelante”, explica sobre como solucionaron el peor momento del año.
En una categoría así, donde todavía se ve algún resultado abultado, ¿cambia mucho el plan de partido según el rival? “Preparamos todo igual. Llevamos una estructura semanal idéntica prácticamente. Varían algunas cosas, pero hacemos el mismo tipo de sesión de vídeo, estructura de semana, plan de partido, etc. La primera vuelta nos demostró que si bajas media ‘marchita’ el Llanera que al final queda colista te quita tres puntos en su campo. Ahí es donde eres consciente que no te puedes relajar”, contesta el técnico coruñés.
Orro confía en la visión de cantera que tiene actualmente el club. “Es de los años donde más participación ha habido de jugadoras del filial en el primer equipo. Se está haciendo una apuesta de verdad, se está viendo en el primer equipo masculino y femenino. Hay un camino clarísimo marcado desde la dirección y ojalá siga siendo así”, expresa.
En lo que respecta a los nombres propios, de Elena Vázquez y Lucía Rivas señala que son “muy jóvenes, les quedan muchas etapas por quemar, pero si siguen currando así le acabará llegando”.
Sobre Paula Novo, se queda con que “volvió de la lesión como si no hubiera pasado nada y cuando cumplió ciclo Inés ya confiaron en ella para el primer equipo” mientras que de Michi Apóstol destaca que “cada partido que jugaba veías que daba un salto mayor”.
¿Y su futuro? “Todavía no me senté. Soy un hombre de club, empecé con el Orzán, me explicaron este proyecto cuando empezó, fui creciendo con él y estoy para lo que necesiten. Ya ocupé muchos puestos en el Deportivo, estuve como entrenador de porteros, segundo, entrenador, preparador físico… para lo que necesiten”, finaliza Óscar Orro.









