Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
O Noso Deporte

Superávit del Leyma Coruña en triunfos y buenas sensaciones

0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
liceo620

El Básquet Coruña remató en Lalín una pretemporada con saldo positivo (4-3), muchas más luces que sombras, un baloncesto atractivo, que, cuando no tiene el día, también puede funcionar bajando al barro, porque el grupo de Carles Marco es, ante todo, un equipo que, entre otras virtudes, jamás se toma un respiro.

Esto último lo prueban tanto las remontadas (Obradoiro y Breogán en Copa Galicia, y en la pista del FC Porto) como las tres derrotas: dos por menos de cinco puntos, contra el Obradoiro (76-73), en el primer test, y el Vitoria Guimaraes (94-90), y una, en la final de la Copa Galicia ante el único gallego de ACB, tras una prórroga que afrontó sin Paul Jorgensen, Caio Pacheco e Ilimane Diop.

Un Leyma coral, con protagonismo ofensivo de (casi) todos y la anotación muy repartida. En la lista de asignaturas a mejorar, la principal es la defensa interior, estupenda en el 1x1 pero bastante desubicada en posicional y en transición. Los pívots tampoco han recibido demasiados balones en el poste bajo, ya sea para encarar el aro o para generar juego desde ahí, algo para lo cual Diop y Thiam están capacitados.

También podría crecer el rendimiento general en las primeras partes, aunque lo está compensando con unas segundas de un nivel altísimo gracias, en su mayor parte, a la frescura física que proporcionan los cambios continuos y las rotaciones cortas.

De hecho, en dos de los triunfos (Obradoiro en el torneo autonómico y frente al Porto en O Dragao, donde remontó 26 puntos en los segundos 20 minutos y acabó ganando por siete), el Leyma llegó al descanso por debajo en el marcador, y en otro, frente al Ourense, ligeramente por encima (42-39). El 52-46 ante el equipo portugués en el Trofeo Teresa Herrera es su mejor resultado en unos primeros 20 minutos.

Dídac Cuevas. Empezó peleado con el aro, sobre todo desde larga distancia, aunque, pese a su corta estatura, ha firmado un buen puñado de canastas casi de fantasía en penetración. Con él al timón el equipo ataca a velocidad supersónica.

Yoanki Mencía. En diferentes momentos de algunos partidos ha sido capaz de cargar el equipo en su ancha espalda. Cubre mucho espacio en defensa y en ataque es capaz de anotar desde cualquier posición. Y rebotea muchísimo.

Paul Jorgensen. El único jugador naranja que ha alcanzado la veintena de puntos en un partido. Triples, bandejas con la derecha y con la izquierda, asistencias, ayuda en el rebote y se aplica en defensa. Hace que el baloncesto parezca fácil.

Guillem Jou. Se ha mostrado algo irregular en el tiro y muy entonado en defensa. En cuanto coja confianza, especialmente desde el arco, será una amenaza perimetral más, aunque cuenta con recursos para anotar desde más cerca.

Macachi Braz. El especialista defensivo del equipo ha cumplido, al igual que su homólogos interiores, en la defensa al hombre. Ha demostrado, asimismo, que corre muy bien la pista para finalizar las contras. Otra historia es cuando hay que lanzar desde más de un metro. Pero ese no es su rol.

Caio Pacheco. El último en incorporarse. En los dos primeros partidos se le vio, lógicamente, algo perdido. En los dos últimos, mucho más entonado. Dirige con más pausa que Cuevas, penetra ayudado por su físico y, sin ser un francotirador, ha clavado triples en momentos calientes.

Danilo Brnovic. El asesino silencioso. Siempre suma en todo, aunque parezca que ha pasado casi desapercibido por el partido. Le vendrían bien confiar más en su tiro exterior y un poquito de ‘egoísmo’ ofensivo.

limane Diop. Se ha mostrado algo blando atrás y, extrañamente, bastante más acertado desde el arco de 6,75 que en las inmediaciones del aro. Aunque nunca ha sido un gran productor de puntos, tiene bastante margen de mejora, tanto de cara al aro rival como a la hora de proteger el propio.

Joe Cremo. El hecho de no haber jugado la Copa Galicia, por un asunto personal, frenó momentánemente su integración. Aun así, ha sido un valor seguro en ataque, tanto anotado desde fuera como en penetración e incluso llevando a su par al poste bajo. Y es muy incómodo en defensa para sus pares.

Abdou Thiam. Muy certero en ataque y desde los 4,60 metros, algo muy importante en un jugador interior. Ha sido el máximo reboteador del Leyma, junto con Mencía, en la pretemporada. Es un jugador más completo y efectivo que el que abandonó el Básquet Coruña hace cuatro años.

Jacobo Díaz. Una especie de go-to-guy, un tipo al que recurrir cuando las cosas se atascan. No necesita asumir protagonismo; el protagonismo le busca a él. Aporta en todo y en toda la pista. Él y Cuevas parecen haber asumido el liderazgo de la plantilla.

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
PRIMERA-LINEA-620