
El Básquet Coruña tratará, al amparo de su hogar y su afición, de reencontrarse con un éxito, la Copa Galicia, que le ha sido esquivo de 1996, el año de su fundación, cuando el equipo entrenado por Javier Castroverde venció en la final, disputada en la Polideportiva de Riazor 2, al Ourense, entonces en la ACB. El primer paso, a las 21.00 horas de este viernes contra un Obradoiro de marcado acento naranja.
Arranca, pues, una edición con un extra, la visita al Coliseum de cinco de los héroes del ascenso naranja a la ACB: Diego Epifanio, Yunio Barrueta, Goran Huskic, Olle Lundqvist y Alex Galán, esta vez como rivales. Un cierto morbo que no es para tanto, apenas unas trazas. Al menos desde el punto de vista de los profesionales.
“Ya nos enfrentamos el otro día. Yo llevo más de treinta años en este bussiness y cada año me enfrento a gente con la que incluso he compartido casa. Muy amigos fuera del campo, y dentro del campo cada defiende sus intereses. Sin más. La idea del equipo es seguir creciendo e intentar ganar, porque ambas cosas no van reñidas. Mi equipo son los que están aquí, los que han querido estar; los otros no están aquí porque no han querido o no hemos querido nosotros. Es un partido como todos los partidos”, asegura el director deportivo Charlie Uzal.
Y reafirma el entrenador Carles Marco: “Es un título un juego que a todos nos gustaría ganar. Sabemos de la dificultad, porque estamos empezando. Es un partido que nos tiene que servir para seguir creciendo y mejorando. Y si ganamos, lo bueno será que tendremos otro partido el sábado para seguir haciendo lo mismo, que no es lo mismo entrenar que jugar. Y para un equipo con once jugadores nuevos es muy importante jugar. Y qué mejor que jugar contra rivales de esta entidad. Ya se vio el otro día, que no parecía un partido de pretemporada. Preferimos rivales que nos exijan desde el primer día”.
Otra cosa muy distinta podría ser la acogida a los cinco ex por parte de la afición naranja, que, según cuentan testigos presenciales, ganó a la del Obradoiro el duelo del pasado viernes en las gradas del pabellón de Fontecarmoa.
En todo caso, agua pasada no mueve molino. En varios sentidos. El principal en la edición de 2025 es un plantel naranja completamente distinto al del ejercicio precedente. Once jugadores nuevos y un nuevo timonel, Carles Marco. De esos once no beberán de esta Copa Caio Pacheco y Joe Cremo, el de New Jersey con permiso del club por asuntos personales.
El Leyma 25-26 debutó en Vilagarcía de Arousa sin sus flamantes campeones continentales, Macachi Braz y Caio Pacheco, y con derrota noble (76-73) contra su mismo rival de hoy, un Obradoiro también huérfano del base portugués Diogo Brito y el ala-pívot sueco Denzel Andersson, ambos disputando el Eurobasket.
Pacheco, que aterrizó en A Coruña esta misma mañana, tras conquistar el pasado domingo la AmeriCup, será un espectador de primerísima fila. Lundqvist, que se perdió los dos amistosos disputados por el equipo santiagués, no tiene asegurada la participación este viernes.
Emociones –positivas y no tanto– al margen, la segunda semifinal de la Copa autonómica más apetecible mide a dos equipos en los primeros pasos de la pretemporada, aunque el compostelano ha disputado un partido más, este lunes en el Fontes do Sar contra el FC Porto luso (87-84).
Pero hay un título de por medio, un equipo anfitrión que querrá ofrecer lo mejor –pese a la circunstancias– a sus aficionados (más de 5.500 socios, poca broma, reveló este jueves el presidente Pablo de Amallo) y una maldición de casi tres décadas, tiempo en que el Básquet Coruña ha perdido otras dos finales, ambas contra el... Obradoiro. En 2015, por 79-69, y en 2016, por 85-77, ambas cuando el cuadro compostelano era el único gallego en la ACB.
Aunque falta rodaje sobran alicientes en este segundo cara a cara entre dos de los candidatos a liderar la Primera FEB 2025-26. El duelo en Fontecarmoa fue el aperitivo. El de hoy es el primer plato. El segundo y el postre llegarán ya en la fase regular del torneo de la regularidad.










