
“Tenemos que ser más contundentes en los duelos”. Una frase rescatada en medio de la comparecencia de Antonio Hidalgo tras el empate en Butarque ante el Leganés (2-2) que refleja el amplio margen de mejora que aún tiene el Deportivo en este apartado después de un inicio de campeonato poco dominante.
El conjunto coruñés padeció de lo lindo en esa faceta en el reciente enfrentamiento contra un rival que, de partida, será de los más fuertes en este tipo de acciones, ya que dispone de atacantes poderosos en el juego directo como Miguel de la Fuente, Álex Millán o Diego García, además de defensores de jerarquía como su capitán Jorge Sáenz. En ese contexto se vio superado el Dépor, que perdió el 60% de las disputas en Butarque. La diferencia fue parecida en los choques por el suelo (59% para los pepineros y 41% para los gallegos), pero el contraste fue todavía más notorio en los balones aéreos, con un 34% favorable a los blanquiazules frente al 64% de los madrileños.
Tras los números registrados en tierras madrileñas, el Deportivo se sitúa por debajo en el balance de acciones individuales ganadas en este arranque liguero. En el cómputo total, el cuadro herculino alcanza un 45,7% de duelos conquistados, frente al 54,3% de sus adversarios. Los porcentajes se repiten prácticamente en las pugnas a ras de césped (45,6%-54,4%) y en los choques aéreos (46-54%). Una prueba de que el equipo coruñés ha mostrado escasa autoridad en el arranque del curso 2025-26.
De hecho, Miguel Loureiro ya apuntó en su presentación como nuevo jugador deportivista que quizá la gran área de mejora de la plantilla estaba en la agresividad y la contundencia. “Aquí atopeime un equipo de moito talento, sorprendeume moito o nivel dos xogadores. Iso xa estaba e a xente que estamos a chegar temos que achegar ese punto de carácter, de liderado. Necesitamos que se coñeza ao Dépor por ese carácter e ser un equipo que presiona e que incomoda. Por ser un equipo incómodo para os rivais. O equipo necesita ese punto de carácter, de empuxar, de falar, de achegar esas cousas que quizá non había tanto”, afirmó el lateral de Cerceda.
El Dépor está en pleno proceso de evolución en esa faceta, pero el arranque no ha sido el más propicio. Se impuso en los choques individuales en la jornada inaugural frente al Granada en el Nuevo Los Cármenes, aunque con el matiz de que lo hizo en un duelo condicionado por la expulsión de Manu Lama en la segunda parte. Los coruñeses se hicieron fuertes sobre todo en el tramo final, cuando el cuadro nazarí colgó balones al área más con corazón que cabeza y la defensa blanquiazul respondió con sobriedad: 53% de duelos totales ganados, así como un 63% en el juego aéreo. Eso sí, en las disputas a ras de césped incluso salió vencedor el Granada, con un 51%.
Si el choque en Butarque estuvo condicionado en gran medida por el tanto inicial de los locales a los once segundos, y el estreno en Granada se puso cuesta abajo tras la expulsión nazarí, el 0-0 entre Dépor y Burgos en Riazor de la segunda jornada fue un pulso equilibrado, pero en el que los de Hidalgo se quedaron cortos en la lucha individual.
Por ejemplo, el ariete Fer Niño venció en seis de los siete duelos aéreos que disputó frente a los centrales deportivistas. De datos como ese se desprende que el Dépor ganara únicamente el 44% de los duelos totales, el 47% de los terrestres y apenas el 39% de los aéreos. Una clara tarea pendiente en este inicio de campeonato.
Uno a uno, a examen
Cuando se habla de este tipo de parámetros suele señalarse a la línea defensiva. El Deportivo no logra imponerse en su retaguardia, pero la incapacidad de casi todos sus atacantes para imponerse por arriba también provoca que las cifras colectivas caigan de manera significativa.
Aun así, conviene resaltar los números de defensas como Arnau Comas o Dani Barcia en este tramo inicial. Los dos centrales titulares han sufrido muchísimo en este aspecto. Basta con observar el escaso 38% de éxito de Comas. Además, el catalán no ha completado ningún encuentro y, aunque domina el 57% de las disputas por bajo, apenas suma un 22% de acierto en los balones aéreos.
Barcia, su socio en el eje de la zaga, presenta cifras parecidas en el total de choques (41% ganados), pero con un balance invertido: 31% de éxito por tierra y 50% en el aire. Sus porcentajes se desplomaron especialmente después del encuentro en Butarque, donde Barcia solamente salió vencedor en dos de los doce duelos que afrontó.
Miguel Loureiro, fichado por el Dépor precisamente para dotar de mayor agresividad a la zaga, es el titular que mejores registros acumula en este campo: 49% de duelos totales ganados, un 42% en los terrestres y un 60% en el juego aéreo.
El último integrante habitual de la defensa, Sergio Escudero, acostumbra a quedar menos expuesto a estas acciones, sobre todo por alto, pero aun así refleja de momento guarismos pobres: apenas el 17% de las disputas aéreas ganadas. Por bajo, en cambio, mantiene un 55% de éxito, aunque su balance global se queda en el 41%.
No obstante, la competitividad y la intensidad en los duelos no es exclusiva de los defensas. En este sentido, Gragera y Villares, titulares en el doble pivote, cuentan con cifras más favorables, en especial el ex del Espanyol. Gragera presenta un 54% de acierto en las disputas terrestres y un 71% en las aéreas, mientras que Villares sufre algo más por alto (45%) aunque mantiene un 53% a ras de césped.
Sin embargo, buena parte del déficit del Deportivo en este apartado está en la zona ofensiva. Futbolistas como Yeremay o Luismi Cruz, que no destacan precisamente en estas tareas, se quedan en un 25% y un 37% de éxito total. Algo mejores, aunque sin llegar a ser dominantes, son las cifras de Zaka Eddahchouri (47%). Mario Soriano, por su parte, mantiene la balanza equilibrada en un 50%.
Prueba ante el Sporting
La próxima oportunidad del Deportivo para mejorar en este apartado llegará el sábado a las 16.15 horas en Riazor frente a un Sporting de Gijón que visita A Coruña como colíder y con un viejo conocido brillando en los choques individuales junto a su nuevo compañero de zaga.
Y es que Pablo Vázquez acumula un 64% de acierto en los duelos totales en las tres primeras jornadas, mientras que el otro central titular, el francés Lucas Perrin, eleva el dato hasta el 66%. Son cifras muy diferentes a las que exhiben los defensores blanquiazules, aunque siempre hay que ponderarlas en función del tipo de adversario al que se haya enfrentado cada equipo.
En términos colectivos, el Sporting de Asier Garitano también está por encima del 50% en los apartados de disputas: 51,1% en duelos totales, 50,8% en los terrestres y 51,5% en los aéreos. Una muestra de que el Dépor deberá dar un paso adelante si quiere inclinar la balanza en el duelo del sábado, un examen exigente para la agresividad y la firmeza de un equipo que en estos momentos está bajo la lupa.










