
La polivalencia es buena en un equipo, pero en el caso del Deportivo ha imperado en gran medida debido a la necesidad, sobre todo en el lateral derecho. Un agujero negro dentro del plantel, lo que obligó a Borja Jiménez a poner ‘parches’ para suplir las bajas por lesión o por la marcha de jugadores en el mercado invernal.
Central reconvertido
Salían en el mercado de invierno Valín, cedido y Benito, traspasado a la Cultural Leonesa, y la solución parecía llegar de la mano de Víctor García, que se convertía en carrilero de largo recorrido, ayudando al equipo a tener más presencia en ataque.
Casilla de salida
Su inoportuna lesión, un edema óseo que lo mantiene en el dique seco desde el pasado 23 de enero, cuando jugó su último partido ante el DUX (2-3), supuso regresar para el Deportivo a la casilla de salida.
Jugaba ya ante el Talavera a domicilio (1-1) y marcaba en su debut en Riazor ante la UD Logroñés, en el cuatro de una contienda que acabaría siendo una goleada (4-0).
Modificaciones
En el último choque de liga regular, ante Unionistas, el Depor introducía dos cambios en su once, de jugadores que pasaban a ejercer en una demarcación no habitual. Ante la baja de Rafa de Vicente, Granero ayudaba en la medular en ataque, aunque caía al centro de la zaga en defensa, mientras que Carlos Doncel ejercía a pierna cambiada como lateral derecho de largo recorrido. Ejemplificando todos el formar parte del club de los jugadores readaptados.






















