
El Fabril ha recuperado a uno de sus jugadores con mayor proyección, Pablo García. Una estrella destinada a brillar en el lateral derecho del equipo de Manuel Pablo, aunque hasta ahora las lesiones han sido su principal obstáculo.
Hubo que esperar algo más de medio año para volver a ver sobre el césped al futbolista coruñés en Liga. Su última aparición oficial databa del 22 de febrero, en Abegondo frente al Marino de Luanco. Pablo García, que ya disputó algún encuentro amistoso en pretemporada, sustituyó a Teijo en el primer partido del Fabril como visitante ante el Coruxo (0-2). Así comenzó a sumar sus primeros minutos en una temporada que le brinda una nueva oportunidad para consolidarse y ganarse un puesto importante en el filial. El futbolista estaba llamado a ser una de las sensaciones en su primer año en el filial del Dépor tras acabar su etapa juvenil. Todo parecía de cara, el carrilero diestro incluso formó parte de la pretemporada 2024-25 del primer equipo pero el destino no quiso que fuese su momento.
La pasada campaña a penas tuvo continuidad. Sumó 638 minutos en todo el curso. Tras dos encuentros como suplente con el Fabril tuvo que pasar un tiempo alejado de los terrenos de juego. Regresó para volver a la titularidad pero de nuevo las lesiones, esta vez en el hombro —sufrió un esguince acromioclavicular— le impidieron saltar al campo. No le dio tiempo a volver a coger ritmo cuando el dolor de tobillo regresó y al final, en el mes de febrero, tuvo que pasar por el quirófano para solucionar sus problemas recurrentes en el tobillo. Se perdió el resto de temporada y no pudo luchar por el posible ascenso a Primera RFEF.
La confianza del cuerpo técnico en él sigue intacta a pesar del curso difícil. Manuel Pablo, que lo conoce bien y lo ha seguido de cerca durante todo el proceso de recuperación, no tiene dudas sobre su importancia en el proyecto. “Pablo es otro jugador de los que tiene que estar ahí. Lo bueno es que hay competencia y eso les sirve para ir creciendo”, expresó el entrenador deportivista.
Nueva oportunidad
Con el calendario por delante, Pablo García tiene la oportunidad de pasar página. Esta temporada es clave para él, no solo por lo que pueda aportar al equipo, sino también por lo que representa en lo personal. Dejar atrás la mala suerte, recuperar sensaciones, demostrar que sigue siendo una de las grandes promesas de la cantera blanquiazul incluso, a medio plazo, volver a llamar la atención del primer equipo. Si las lesiones le respetan, su crecimiento puede ser exponencial. Condiciones no le faltan, con un gran dominio del balón y una gran profundidad en su juego, el defensa del Deportivo solo necesita constancia e ir sumando minutos en Segunda RFEF que le permitan ganar confianza y conseguir su espacio.









